Esas buenísimas “malas costumbres”

por ser elegante no se pierde nada
- desayunar en la cama, todos los días & religiosamente;
- cantar (a los cuatro vientos) en la ducha (a todo vapor);
- vestirnos como para ir a una fiesta sólo para ir hasta la tintorería… a retirar aquella otra ropa de fiesta que mandamos a limpiar, cláh;
- sentirnos inescrupulosamente libres sólo porque una brisita primaveral nos sopla en la cara;
- leer tres libros al mismo tiempo (enganchándonos al instante con aquél que sacamos primero de la cartera, sea cual sea), :-D
- sobrestockearnos de cremas y más cremas para los brazos, las piernas, codos y rodillas: como si fuésemos pulpos y hubiese taaanto que humectar;
- volvernos locos con una serie de TV genial que descubrimos casi por accidente, y tratar de quemar las ocho temporadas en un mes, dividiendo los “tiempos libres” (?) de a cuarenta minutos, que es lo que dura un capítulo;
- hacer de cuenta que tenemos todo el tiempo del mundo, cuando no tenemos ni idea de cuánto, cuándo, cómo ni dónde se detiene el reloj;
- decir “te quiero” y sentir que vibra cada letra en un tiempo presente muy profundo que podría asemejarse a la eternidad (o no, ok, pero quién necesita de tantas precisiones, al fin y al cabo…)
- ponernos pretenciosos y planificar una agenda diaria que solamente podría cumplir Speedy González, para después darnos cuenta de que no hicimos todo, pero sí MUCHO más que si nos hubiéramos propuesto muy poquito. ;-)
- creer que nuestros hijos son la octava maravilla del mundo. Y de vez en cuando creer que los hijos de los demás son la misma cosa, también; ;-)
- hacer de cada día un nuevo comienzo, aunque “ayer” siga siendo “hoy” para muchas cosas, todavía…

20 Responses to “Esas buenísimas “malas costumbres””


  • jajajajajajajajajajajajajajaj, así laaargo. Justo ayer hice “limpieza” de cremas, o sea, tiré un par que estaban un “poco” vencidas, y pensé “para qué me compro si no me pongo ni la mitad???, me dá muuuucha fiaca ponerme cremas. Así voy a quedar, no?
    Pasar de Speedy Gonzalez a Manuelita, es decir, hacer la mitad de las cosas de “la lista” (al mejor estilo de Sarah Jesica Parker), antes me ponía mal, ahora digo “bue, el próximo finde lo hago..”, y así van pasando.
    Lo de la octava maravilla es verdad, pero creo que los abuelos de nuestros niños exageran aún mas que nosotros.
    Besos, y como siempre, me encanta leerte!

    • Vos TAMBIÉN tuviste que tirar cremas vencidas? Midió, qué sensación de derroche tiene Una cuando eso pasa, no? :-( Y lo peor de todo, lo realmente peorísimo de todo, es que cuando comprás una crema y ves la fecha de vencimiento te parece que: “uuufffff-pero-tengo-tres-mil-años-para-usarla”, viste.

      Speedy González hay uno solo, tal cual. Los demás no le llegamos ni a los talones, por más que él sea muy chiquito y Una use tacos altos…

      Los abuelos son fanáticos religiosos de nuestros hijos, definitivamente. Una cosa de no creer!

      Beso grande, nena! Me encanta leerte a vos también. ;-)

  • Mis hijos SON la octava maravilla!!!! como la tuya, claro! y la de todos!…Yo agregaría tirarse a hacer fiaca, cuando fiaca es hacer absolutamente nada.. y disfrutarlo sin que importen todas las cosas que hay por hacer… tomarse un helado porque es irresistible….
    Son las cosas que hacen diferente lo cotidiano, no???

    beso

    • Ay, sí, la diferencia en lo cotidiano depende de cosas TAN chiquitas, Ana! Cosas que están al alcance de todos, Nada Del Otro Mundo. Y sin embargo, cómo cuesta llegar hasta ese acá de las cosas, hasta aquí nomás, la heladería de la otra cuadra o el sillón donde tumbarnos un ratito a no hacer nada. :-)

      Y tus hijos son la Octava, Novena y Décima maravilla -en orden cronológico-, claro que sí! Beso grande.

  • Mimarse debe estar decretado por ley, cumplir con todos los planes a veces es imposible, sentirnos contentos con lo realizado en el día aunque haya sido la mitad y decir un día de estos termino con… arreglar placares, cambiar los muebles de lugar para cambiar algo, en fin. No podemos ser tan pretenciosos, y por supuesto que nuestros hijos y/o nietos son los más lindos e inteligentes, los otros no están mal tampoco, ja ja ja, un beso grande Vero.

    • Ajajajaj, “los otros no están mal tampoco”, tal cual! ;-)

      Lo que pasa es que los placares NUNCA se terminan de arreglar… ¡son como la vida misma, María Cristina! :-D

      Beso grande.

    • ah no!!!! citar mis imposibilidades como propias, eso es plagio materno!!!!
      esas definitivamente son malas costumbres….ahora idolatrar nuestros hediondos bebes, desayunar en la cama (pese a la queja de presuntas miguitas proferidas por el conyuge), entre otras hermosuras que decias….eso si esta bueno!!!
      ah… y me sumo a la fundacion “pro crema Virgen…”
      besos !!!!

      • Sandru querida, yo sigo recordando tus cajas y cajas de zapatos en Aquél Maravilloso Vestidor con Depto que solías tener, y me pregunto si es posible mantener arreglado TANTO vestuario. Creo que preferiría pasar una tarde de domingo arreglando los archivos de la Biblioteca de Alejandría, mirá… ¡terminaría antes de acomodar todo el quilombo, seguro! ;-)

        Beso grande a la Virgen de las Cremas, entonces. :-)

        • te prometo sacarle jugo a la matafora del “placard de la vida”…inarreglable como ella….” pero bueno, viste que siempre hay la ilusion…cuando ordene el placard, cuando adelgace, cuando consiga novio…y esas bonitas cosas o nunca llegan, o si lo hacen es para demostrarnos el lado yang oculto en nuestras ying ilusiones!!!!
          beso grande!!!!

          • Jaaa! Qué buenísimo! Sí, es cierto, pareciera que hay sueños que más que sueños son ilusiones, tienen mucho más de idealización de las cosas que de “meta a cumplir”, no? El “ya voy a tener el placard super ordenado” puede ser una de esas, Clara-Mente. Porque NUNCA estará lo suficientemente ordenado. Nunca. Mañana o pasado -si tenemos suerte- algo (poco o mucho) volverá a estar patas arriba. :-D

            Beso grande, Sandru.

  • Arrancar el día mirando al cielo, y regalarse escuchar un buen tema auriculares mediante.
    El día estará bien encaminado entonces ..

    • Claro que sí, Quique, ahí sí que el día se encamina solo… porque esa es otra buenísima “mala costumbre”, ¿no? Darle prioridad a la música, frente a tanto ruido de todo lo demás que no hace falta. ;-)

      Beso grande.

  • Leo y me río sola Vero… Seremos todos tan previsibles???
    Me reconocí en casi todo, tengo una tendencia patológica a querer ser Speedy Gonzalez… terrible!
    Lo de las series es tal cual…Ya no se cuantos capítulos de cuantas diferentes series miramos haciendo una verdadera maratón… si si es un plural porque estas buenísimas malas costumbres acaban atacando a toda la familia también.. hija adolescente incluída! Pero no por eso deja de ser uno de los más lindos momentos que pasamos juntos ;)
    Admirable esa capacidad que tenés de transformar miradas de lo cotidiano en un texto encantador con el que más de uno nos identificamos.
    Ya despidiéndome totalmente de acuerdo con Quique… llevo mi MP4 cargado y siempre listo… eso no tiene precio :)
    Besos Vero!

    • Caminar escuchando música! Qué gran placer, Gabi, es cierto! Caminar y no correr al estilo Speedy, cláh. ;-)

      La maratón de series es un camino de ida… con Cucurullo tenemos esas épocas en las que nos matamos viéndolas (nos pasó con Lost y con Dr. House, ponele) y después estamos laaargas temporadas sin prender siquiera la tele, como no sea para ver dibujitos con Mile. Así somos, “telespectadores golondrinas”. ;-)

      Gracias por tu comentario sobre lo que escribimos (entre todos) en este blog y similares. La vida por acá es así, ¿no? Un ida y vuelta de miradas cotidianas “y encantadoras” (te robo tus propias palabras, viste). :-)

      Beso grande, nena.

  • - Salir a tomar café y tostadas con una amiga aunque ya hayas desayunado, con tal de charlar un buen rato.
    - Dejar subir al gato a la cama y al sofá, y luego a tus rodillas para que te haga la pelota y te ronronee.

    • Ay, sí, Zilniya, todo placer asociado al café y a los amigos se transforma en un buenísimo momento, es tal cual. ;-) Y ni hablar de esas mascotas peludas (en nuestro caso es Carola, la perra de esta familia) cuando hacemos una excepción con ellas y pueden acceder a nuestros sillones, cobertores o almohadones. Esas “pelotas de mimos”, son otras octavas maravillas, también… ¡es tan verdad eso!

      Beso grande, Zilniya.

  • Ando medio escaso de placeres, ideas y palabras. Una visita a esta página, que es casi la única que no me pierdo por estos tiempos (incluída la mía, momentáneamente suspendida), es una sana costumbre que sostengo. Y leer amigos reales y virtuales, llenos de buenas ideas y palabras también. Beso grande, Vero!

    • Rondo por tu página todo el tiempo… ¡cómo me gustaría leerte nuevamente por allí! Es un placer que no pienso borrar de mi lista personal e intransferible, así que te pido que cuando tengas un ratito escribas unas líneas en tu blog para compartir con estos amigos reales y virtuales tuyos que te seguimos, te leemos y siempre pero siempre te esperamos. :-)

      Beso grande.

  • Series viejas: el año pasado nos había agarrado en casa adicción a Battlestar Galáctica… Cuando se terminó (quemamos dos ó tres capítulos por día) nos agarró sindrome de abstinencia.. Qué buena estaba! (hablo de nueva, no la de los ´80).

    • Ajajajaj! Es TERRIBLE cómo “la quema de dos o tres capítulos por día” te va llenando las semanas, hasta que… ¡puf! Una noche terminaste de ver todas las temporadas y la ilusión de tener MuchoParaVer estalla en el aire, como una pompa de jabón. Y después el vacío, hasta la próxima “obsesión en serie”. :-D

      Nosotros estamos por empezar a ver “Boston Legal”. Son cinco temporadas. Si no me ves rondar por este blog, ya sabés. ;-)

      Beso grande, Muñe.

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