El todo es más que la suma de las partes (pero a veces con una puntita me arreglo)

detalleHay situaciones complejas en esta vida, lugares que no conocemos y gente difícil de hacerse ver al primer intento. El mundo es a menudo un gran cambalache porque hay de todo, como en botica. Pero con un poquito de buena voluntá, mis queridos, un detalle insignificante que a cualquiera le pasa inadvertido puede servir de disparador para andar entreviendo quién, cómo o qué es lo que tenemos justito ahí frente nuestro. O por lo menos, para hacernos algunas preguntas:

-Entrás a un restó de esos chiquitos y coquetuelos que pululan por el centro de cualquier ciudad. Mientras te traen el pedido vas al baño. Si el papel higiénico -que se ve- es el más berreta que se puede conseguir en un supermercado chino, por qué tendríamos que suponer que la manteca que usan para hacer la tarta de mandarinas es de calidad premium?

- En las cadenas de supermercados todos los días hay descuentos y promociones sobre los mismos productos, pero con distintos medios de pago. Deberíamos considerar el “precio de lista” como el valor real de esos artículos, o es que simplemente están inflados para que algún piscuí crea todavía que está ahorrando algún peso cuando la cajera le entrega el ticket con el “monto neto a pagar”?

- Si en una reunión te presentan a un Fulano que es super callado, es probable que sea brillante como la luz o un estúpido con todas las letras. Pero si es estúpido, por lo menos tiene la viveza de no andar ostentándolo. Esa actitud, ¿no la podríamos considerar un punto a favor? Habrá que darle algo de crédito.

- Si en uno de esos eventos multitudinarios repletos de familias con chicos, los padres de uno que es la piel de Judas se ufanan de que su tesorito es un niño índigo que desafía los límites de puro brillante que es, lo más prudente será que no los invitemos a cenar en casa “cualquier día de estos” por muy agradables que nos parezcan, porque esa noche nos ganaremos en el sorteo las butacas en primera fila para un triste show plagado de berrinches y cristales rotos. ¿Alguna vez sentiste el deseo de querer colgar a las visitas de la araña del comedor a la media hora de haberlas recibido? Tal vez esta sea tu primera vez.

- Si nuestra nueva compañera de oficina se separó tres veces, los hijos no le hablan y sus amigos no recuerdan su nombre de pila, no te enganches con sus historias de carmelita descalza porque es más que seguro que le falta un jugador en la sesera… y lo más probable es que ella todavía pretenda que creas que la loca sos vos.

24 Responses to “El todo es más que la suma de las partes (pero a veces con una puntita me arreglo)”


  • Voto por las pequeñeces que cuentan más sobre uno mismo que una autobiografía de 500 páginas.

    Y por un buen correctivo al niño índigo, que la mayor parte de las veces es un caprichoso sin remedio (porque los padres no lo quieren aplicar. Es que “les da paja” andar educando…).

    A mi hijo menor (que habla hasta por los codos) siempre le doy un consejito “si lo que vas a decir es una tremenda pavada, mejor callarte la boca”.

    Besos.

    • Milenius, lo que pasa es que ya no estamos para las biografías de 500 páginas… tiene que ser algo excepcional de un muy buen escritor, sinó… se nos va la vida intentando averiguar quién es cada cual.

      Los niños índigo tienen padres muy raros, Milenius, créame, muy muy raros. O a lo mejor la rara soy yo.

      Jaaa! Pobre el niño menor, mire si es un índigo y usted le anda maltratando el aura sin remedio? Cuidado ahí, eh? ;-)

  • Todos los tópicos, razonables y ciertos.
    De todos modos, en lo personal, la puntita me impresiona.

    • Eeee síp, Agustín, debo confestarte que a mí también me da impresión: cuando escribí la palabra “puntita”, me temblaron los dedos sobre el teclado. Pero habrá que atreverse, me dije, habrá que atreverse… y ahí nomás le di enter al post. ;-)

      Cariños.

  • Che, nunca había pensado lo del papel hijiénico, y en más de una ocasión he visto el gris, de 74 metros… mmmmm usarán las mandarinas de los arboles de las plazas? ajjj
    Con el tema de lso precios, creo que te bajan los churrascos y te suben los tomates, y asi… siempre siempre te joden.
    El super callado de la fiesta demuestra en algun momento si es inteligente o estupido. El inteligente en algun momento hace un minimo comentario acidísimo y un par reirán…el estupido nunca entenderá nada de lo que se habla, por eso calla o se rie a destiempo, jajajaaj
    Y..que corrrno son los niños indigos??? pibes violetas???

  • En los boliches, suelo ir al ñoba pa’ lavarme las manos y verificar si tienen agua caliente. Eso da un síntoma interesante, amén de la limpieza de los mismos, y la calité del pelpa higiénico/lija 00.

    Matome lo de la mina que narra sus historias, y la juega de víctima. Ha de haber muchos psicopatas rondando.

    Sobre el silencio, cada vez que detecto esas personas, empiezo a conectarme con ellas, intentando emularlas. Particularmente, cuando uno no tiene nada interesante pa’ aportar.

    Permitame citar al admirado Patricio Barton (grafonauta, radionauta, telenauta): “apreciar el sonido para escuchar el silencio”

    • Agua caliente y limpieza en los baños, eso es importantísimo también!

      Contagiarme del silencio me cuesta un poco, Quique, debo confesarte, pero esas palabras de Barton que trajiste a colación me aquietaron la mente unos segundos y respiré un cachito más pausado. Gracias por eso! :-)

  • Creo que perdí la cuenta de la cantidad de “niños índigo” que ya he querido colgar en casa…jajaja.. suerte de ellos que tengo una lámpara de papel de arroz… no aguantarían….. no son como las arañas de antiguamente… Ahora, digo yo, la genialidad que se les atribuye no es sinónimo de mala educación… me parece que ahi está la confusión de los papás, y también, como dijo Milenius… educar dá trabajo y no todo el mundo quiere horas extra!
    Coincido con todo…lo del papel higiénico … genial! imagináte los ingredientes….. da miedito!
    Gracias Vero! Esto más el mate y estoy desayunadísima!
    Bso!!

    • Jaaa! Ahora que mencionás las arañas antiguas me acuerdo de “La guerra de los Roses”… viste lo útil que es tener una de esas en casa en medio de una discusioncita familiar, no? ;-)

      Yo voy por el segundo café con leche frente a la notebook, pero bué, hasta que nos llegue el desayuno en el mundo real, Gabi, démosle para adelante con el desayuno virtual… por lo menos, estamos en contacto! :-)

      PD: me encantan las lámparas de papel de arroz, siempre quise tener una en algún ambiente de la casa. Ahora que lo pienso, eso es MUY de padres de la Nueva Era. No habrás criado a Melissa como una niña índigo, no? Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Chiste chiste chiste… Shaséqueno! Besos.

      • Juaaaaaaaaaa!!!!!!!!! te la mando un par de días y sacás tus própias conclusiones!!!! Eso si, no me hago cargo del psicólogo para el day after!!!!! jaja
        Bsote!

  • mmmmmmm…… Que anda pasando amiga??? Que ensalada de sensaciones, no???? Creo casi siempre entender hacia donde se dirigen tus post, que hay detras, por lo mucho que te conozco y conozco de tu vida….. en este me perdi….. o será mi cabezota medio focalizada en otros temas estos dias, que no me permiten verlo???? jajajja. Un beso. Igual es muy bueno…. soy yo la retorcida que le busca la quinta pata al gato!!!! jajaja

    • Bueno, pero es que no sos la única retorcida que le busca la quinta pata al gato: yo también! Y este es un post, justamente, para tratar de encontrar la quinta pata (o a lo mejor las otras cuatro que se andan perdiendo) de un gatito más bien fácil de encontrar en cualquier ciudad como la nuestra con restaurantillos pseudo modernosos, supermercados aturdidores de ofertas, compañeros de oficina más bien raros, padres y madres de familia muy onda colegio Waldorf, gente que va y que viene, etc… en fin, nuestra flora y fauna de cada día, no? ;-)

  • Sip, lo se mi querida amiga, que somos del mismo palo, del que le busca la quinta, cuarta o sexta pata al gato, de ahi mi desconcierto a no verlo asi, tan claramente, jajajja….pero es verdad… ni mas ni menos que lo que somos, una ciudad de bichos raros, jajajajja!!!!

  • uf qué buenas conclusiones. muy útil la del restó, así sabremos elegir adónde ir a comer!
    y lo de los niños indigo no te puedo empezar a explicar cómo me rompe las pelotas. resulta que lo que antes se llamaba malcriado de mierda, caprichosito e insoportable, ahora se llama índigo. y ni hablar que lo que antes se llamaba burro, ahora se llama trastorno por deficit de atención! no niego que exista el TDAH, pero no todos los niños que les va mal en la escuela lo padecen! y ni que hablar las maestras que se creen que pueden recetar ritalina! en fin…igual, de todo, lo que más me calienta es lo de los indigos. qué pavada, por favorrr. te digo que el pensamiento mágico de la gente llega a límites insospechados. y la necesidad de justificarse también.
    beso! me encantas los comentarios que me dejás es mi blog!

    • Casi Adulta, soy una catadora muy eficiente de papel higiénico, aunque no sé si deba ufanarme de esta cualidá tan públicamente…

      Con respecto a los niños índigo, creo que cuando los padres se aferran a ese tipo de respuestas ante los berrinches de sus hijos sin pronunciar ni por error la palabra “límites” en su discurso, las cosas en ese entorno comienzan a no cerrarme.

      Y es verdad lo que decís del TDAH, hay muchísimo diagnóstico de ese transtorno actualmente… bueno, vos lo sabés mejor que yo porque sos médica. :-)

      P.D.: Tu blog es genial, los comentarios se hacen solos!

  • Con todos esos nos cruzamos en la vida…aunque no siempre estamos atentos para catalogarlos de una… necesitamos de varias muestras para ubicarlos…. reconozco que lo de los niños malcriados (índigos???) los he sufrido, y son los que en una ataque de odio pasajero les hubiera atado un ladrillo al cuello y empujado a la pileta… pero por suerte solo es fue un deseo reprimido.
    Pero, reconozco que me pasó, de primera impresión pensar algo de alguien, y de apurada, llevarme una mala idea de la persona…. generalmente las primeras impresiones cuentan, pero también nos equivocamos (perdón! me equivoco!)

    y me pasó una vez, contrasentido total, que en un restaurant de esos autoservicio, economico y vegetariano, de no parecer el sumun de la limpieza y mejor no mirar mucho la cocina, y encontrar en el baño, esos papeles descartables para cubrir la tabla! Creo que fue el unico restaurant donde lo encontre! Sorpresas te da la vida!

    Coincido también con que antes que decir una pavada, mejor callarse y parecer inteligente. Nunca se sabe!

    un beso y buen finde

    • Ay, Ana, yo me di varios chascos también a raíz de las primeras impresiones. Y tenés razón, para darte una idea de cómo es alguien funciona muy bien eso de ir viendo por aproximaciones sucesivas, en varias etapas.

      Lo del restaurante autoservicio low profile con baño digno me parece loable, y excepcional! Yo catalogo mucho los restaurantes en función del baño, sobre todo desde que tenemos a Mile… o desde que me puse más vieja, andá a saber! ;-)

      Buen finde, Ana! Beso gigante!

  • -“Entrás a un restó “, posible causa porque estas en Paris
    - “En las cadenas de supermercados” posible causa porque estas en cadena francesa de Supers.
    - “Si en una reunión te presentan a un Fulano” posible causa porque es Frances y tiene ese desagradable aire de no comerse ni media salvo la de su compañero de banco.
    - “Si en uno de esos eventos multitudinarios” posible causa no haber visto el cocinero el ladron su mujer y su amante, ergo te pareces a un Frances pues no te animas al mayhem.
    - “Si nuestra nueva compañera de oficina se separó tres veces”, son las más interesantes, salvo para los franceses como Didier de la sasisa, yo soy Romano.

    • Jaaa! Bué, por algo dicen que Buenos Aires tiene un aire a París en algunos de sus recovecos, Fer. O tal vez sea que en todas las ciudades occidentales, másssomenossss, pasan las mismas cosas. Sobre todo en aquellas que todavía se jactan de afrancesadísimas. ;-)

  • Es difícil el punto. Por un lado la desconfianza no parece muy buena para vivir en paz. Por otro, la ingenuidad suele costarnos cara. Aprender a leer los signos de lugares y personas, sin obsesionarse ni ser detectives de vida es todo un desafío. Aunque creo que la experiencia atenta y serena que vayamos haciendo puede ayudarnos en ese camino. Bueno, Vero, con la satisfacción de haberme puesto al día en tu excelente blog, voy a ver si logro escribir algo para el mío…(no lo creo)

  • ME FIJO MUCHO EN LOS PEQUEÑOS DETALLES, TRATO DE NO DEJARLOS PASAR, LO DEL PAPEL HIGIENICO “UNA GRAN VERDAD”.
    TAMBIEN ME FIJO QUE SI PIDO WHISKY EN ALGUN LUGAR ME LO SIRVAN ADELANTE MIO (QUE NO ME TRAIGAN EL VASO YA SERVIDO………SINO NO VUELVO A ESE LUGAR)………TAL VEZ ES COMO DICE JMB, Y NO ES TAN BUENO TANTA DESCONFIANZA, PERO POR IGENUOS NOS PUEDE MORDER UN BAMBI.
    OTRA COSA EN LA QUE ME FIJO MUCHO ES EN LA GENTE QUE NO TE MIRA A LOS OJOS, ES LO PRIMERO QUE ME FIJO EN ALGUIEN.
    PARA TERMINAR, CUANDO ANDABA “CIEGO A CITAS” Y ME ARREGLABAN ALGUNA SALIDA, SI LA CHICA, A LA HORA DE PAGAR, NI AMAGABA A METER LA MANO EN LA CARTERA, NO LA VOLVIA A VER ( SI ESTABA MUY BUENA SI JA!)…….CUANDO SALGO CON ALGUIEN ME GUSTA PAGAR A MI PERO EL GESTO DE QUE LO DEN POR HECHO ALGUIEN QUE VEO POR PRIMERA VEZ Y NO ME CONOCE ME MOLESTA………EN DEFINITIVA SOY UN ENFERMITO!!

  • Juan Manuel, qué difícil es aprender de nuestras experiencias sin caer en el prejuicio, no? Tendremos que ser flexibles y no aferrarnos a nuestras ideas prestablecidas si la realidad nos da changüí y nos sorprende buenamente! :-)

    Gracias por pasar por acá… y ponerte al día hasta con el último post! Cariños.

  • Javi: lo de “amagar con pagar” tenemos que hacerlo siempre las mujeres, es verdad, jaaa! Debe ser super chocante que un hombre te acepte buenamente y al primer intento que pagues una cena, ponele, pero estadísticamente creo que también es raro que suceda: a lo mejor sí se da eso de pagar mitad y mitad, no? Pero sí, es de mujer muy caradura no ofrecerse a “pagar algo” en una primera salida.

    Son detalles, cada cual sabe en qué situaciones tiene reglas más firmes y en qué otras es más flexible, pero todos tenemos -creo- esos detalles que decidimos que nos muestran “el todo del otro” (que es más que la suma de las partes, claro que sí). ;-)

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