“Then an extraordinary thing happened. Everything went wrong. So I was wandering the streets of Paris, penniless, without a hope in the world. And, let me tell you, you can do a lot of soul-searching in a time like that. I realised that I’ve spent most of my adult life trying to protect myself from exactly this situation. And you can’t do it. There’s no home safe enough, no relationship secure enough. You’re setting yourself up for an even bigger fall and having an incredibly boring time in the process. Sorry, Charlie.”
(Parlamento de Kate -Meg Ryan- en la película “French Kiss”, al reencontrarse con su ex novio después de mil odiseas para llegar a él y volver a conquistarlo, justito antes de darse cuenta de que ya no lo quiere ni de velador para la mesita de luz).
Este es un post sobre esa necesidad que a veces tenemos los seres humanos de creer que la vida es un paquetito para llevar forrado en amianto resistente a las balas, a los terceros en discordia, las enfermedades, las arrugas, las miserias mínimas y los malos olores. Un paquetito bien inaccesible y contenedor, como si no hubiese allí afuera otro mundo que lo sostiene y lo atraviesa.
A veces el asunto aguanta un poco más, a veces aguanta menos, pero la cosa es que tarde o temprano aflojamos la cincha y soltamos el paquetito arrugado y mentiroso. Y no digo esto pensando que la solución es la dejadez extrema, la acidez de cuerpo y alma o una rendición incondicional. Lo digo como forma de aceptación, porque finalmente cabe darse cuenta de que hay que vivir el momento propio y respetar lo que les sucede a los otros -sea lo que sea-, sin enfocarse en el paquetito sino en los sentimientos de las personas que andan por ahí cerca: es la única forma de sobrevivir durante los desastres naturales que arrecian de vez en cuando todas las vidas y todas las relaciones.
A veces soplan malos vientos y no queda otra que intentar protegerse por un rato, pero de nada sirve abroquelarse en un bunker fortificado en el que, como dice Kate (el personaje de Meg Ryan en “French Kiss”) solamente nos preparamos para una caída peor… y para aburrirnos soberanamente en el mientras tanto.
Así que admiro a los que valientemente se hacen cargo de salir del bunker y ver si hay vida en otros planetas. Incluso si después deciden volver a su misma historia, a sus mismos amores y a sus mismas batallas, así y todo desenvolver el paquetito para ver qué quedó ahí adentro resulta muy clarificador. Y necesario y honesto. Un inventario heroico.
P.D.: Tengo una pareja de amigos que quiero mucho muchísimo y que en estos días se está separando. Llevan muchos años juntos y son personas extraordinarias. Buena gente. Desde acá va mi cariño personal hacia ellos -lean o no lean esto, no importa, va igual-, también la necesidad imperiosa de respaldarlos en lo que sea que estén viviendo, y el recordatorio de que lo único de amianto que hay por acá es el afecto de tooodo un grupete de amigos que está junto a ellos, que los quiere y los querrá siempre mucho mucho.



En que momento me cae tu post!!! en el que ando pensando eso, en que uno niega, esconde, justifica, minimiza, alarga soberanamente las cosas para evitar llegar a ese momento en que sabemos que nos va a doler, y queremos evitarlo… entonces nos aferramos, y no tomamos la decisión…. hasta que la vida la toma por uno, y entonces queriendo o sin querer llegás a donde no querías llegar, y vivis lo tan temido, solo que ahora no queda otra que transitarlo.
Claro que el dolor tendrá otros condimentos, según las circunstancias, los años, si es familia, los hijos, los bienes…que lo hagan mas o menos dificil.
Pero que cierto! No hay lugar seguro, ni relación segura, ni nada que nos garantice no sufrir. Solo poner lo mejor de uno, y apostar, las veces que sea necesario a lograr lo que uno anhela. Una vez mas.
Si te postran diez veces, te levantas!..otras diez, otras cien, otras quinientas… No han de ser tus caídas tan violentas, ni tampoco, por ley, han de ser tantas
beso
Almafuerte debe haberse divorciado y vuelto a casar (caído y levantado) más veces que Liz Taylor, Ana… es que su nombre sugiere que fue de esos que se animan a tomar el toro por las astas cada vez que hace falta, no? Ningún pusilánime! Aunque la idea no es huir a la primera dificultad, también sabemos que no se puede contener el desastre cuando ya viene cantado. A mí me ha pasado tratar de juntar las piecitas -con esa actitud tan natural de querer preservar algo- y no hubo caso, perdí tiempo y ganas -como Kate-, nada más.
El punto es cómo cuesta, no? Una se da cuenta, no es necia, pero cómo cuestaaaa! Son situaciones muy difíciles, no sé si un mismo corazón puede soportar muchas de esas crisis terminales. Tal vez sí (Almafuerte habrá podido?).
Cariños.
A veces no te queda otra. Empezar una relación es como un cheque en blanco…. y si te animás pones todo, aun a riesgo de perder, y enfrentando todas las dificultades, sin huir. No es agradable perder, ni es facil, y por un tiempo te decís voy a ser mas cuidadoso…hasta que te das cuenta que de eso no se trata la vida.
Y apostás una vez mas, y te jugás una vez mas.
Yo creo que mientras haya ganas y la ilusión esté (no la ilusión infantil, rosa, ingenua, sino la certeza de que lo que uno quiere es posible) uno se juega, las veces que sean. Lo malo es rendirse. Quien te dice que cuando estás llegando, no claudicaste ahí nomás de llegar!
a veces se termina siendo como un “superviviente” de estas cosas que pasan, llamalas afectivas, laborales… y sabe que no es nada pero nada agradable perder, aunque en el momento creamos que no soportamos una mas. Pero no es la muerte, finalmente se sale a flote, se sacude el polvo, y vuelve a empezar.
Supongo que sería buenísimo poder intentar lo nuevo remojando el dedo gordo del pie, nomás, sin exponernos tanto… pero pareciera que nada nuevo puede prosperar sin que sumerjamos cuerpo y alma en el asunto, no? Ya sea en temas de pareja, hijos, buenos trabajos.
Otra cosa rara es que a veces el mejor final de una historia triste parece ser, irónicamente, el tener la fuerza para poder concluirla, porque te permite volver a participar en aquello que realmente es para vos (es un giro seguramente más duro que el final “rosa ingenuo y conformista”, pero todavía tenés la chance de dar el batacazo y lograr lo que soñás en el próximo intento, no?)
No me ha tocado pasar por algo asi , pero calculo que debe ser muy dificil, sobre todo si hay hijos en el medio, cuando era mas chico ni se me cruzaba por la cabeza la palabra divorcio, entendia que si o si cuando te casabas tenia que ser para toda la vida , ahora lo veo de otra forma, me sigue gustando la idea del amor para toda la vida, pero soy conciente que las cosas- relaciones-personas van mutando y si en algun momento, el hechizo se rompe o nos damos cuenta de que estamos peleando por algo que ya no tiene sentido,que ya murio, hay que ponerle esas fuerzas en buscar la felicidad……y dar lugar a que el otro tambien lo haga……para no esperar esa caida desde mas alto que tarde o temprano va a venir.
En charla de amigos comentabamos un caso de un hombre de 75 años que se divorcio, porque no estaba pasandola bien con su mujer, conocio a otra señora se enamoro y se volvio a casar, ponele que al tipo le queden 5 años de buena vida (ojala sean mas)…..esos 5 años de felicidad, no son muchos y muy importantes como para dejarlos pasar , por no romper una relacion que no va mas…..por comodidad, acostumbramiento,el que diran o por lastima hacia la otra parte de la pareja….que a su vez sabe que no hay nada vivo en esa relacion…..
Es un poco lo que ya hablamos de animarse a salir del placard.
Igual como les dije en mi caso es bla bla bla, y es facil hacerlo viendo de afuera y sin haber pasado por algo asi, tal vez estoy equivocado , no se, pero no queria dejar de opinar, aprendo mucho y me replanteo muchas cosas de las experiencias de cada uno de los que escriben en el blog, tal vez los caminos son diferentes pero todos tenemos un mismo objetivo, me parece, buscar la felicidad.
saludosss
Bueno, es un poco así como vos decís, creo: leyendo o hablando con otros uno aprende a ponerse en sus zapatos. No sé si pensamos que vamos a actuar de una manera diferente si ciertas cosas nos pasaran, o simplemente creemos que a nosotros nunca nos van a pasar, pero sí está bueno hacer el ejercicio de entender lo que otros están atravesando, no? Comprendernos a pesar de las diferencias de estilos de vida, edades, creencias, tantas cosas. El mundo es ancho y ajeno, pero si podemos compartir y poner en palabras lo que nos pasa, no nos vamos a andar sintiendo solos.
Un cariño super gigante, Javi…
revelador!!!, aunque creo que el romanticismo de la situacion la distorsiona puesto que siempre nos quedara Paris …
amiga. grandes fueron los desvelos compartidos para avanzar en una complejidad que entendemos propia.
salir o entrar del placard son dos caras de lo mismo, puesto que la inmanencia de todo, incluidos nos, nos hace imposible volver al mismo placard del que salimos, y tampoco salimos del que entramos.
gracias por esto sino estariamos atrapados en un dia de la marmota.
un beso imposible sobre la cubierta de este barco que nos separara para siempre.
please your comments on my blog about la vittesse …
París es irresistible, como tan bien confesaron Humphrey e Ingrid en su momento. De eso Kate -la protagonista de “French Kiss”- también sabe algo, porque de hecho finalmente suelta a su novio tan prolijo y elige a uno de esos ejemplares franceses bien encantadores para rehacer su vida: un prófugo ladronzuelo de guante blanco, apostador, mujeriego y un poco sucio (esto último se intuye desde este lado de la pantalla). En fin, quién puede censurarla? El que esté libre de pecado…
Los placards son caminos de ida, definitivamente. Y una vez que saliste, es imposible que vuelvas a entrar al mismo. Es un concepto de evolución casi darwiniano, totalmente de acuerdo.
P.D.: Por supuesto que leí su post sobre la vitesse en su momento -soy una lectora compulsiva- pero no comenté nada todavía. Todavía!
Gracias Vero, no lo habia leido hasta hoy.
“Así que admiro a los que valientemente se hacen cargo de salir del bunker y ver si hay vida en otros planetas. Incluso si después deciden volver a su misma historia, a sus mismos amores y a sus mismas batallas, así y todo desenvolver el paquetito para ver qué quedó ahí adentro resulta muy clarificador. Y necesario y honesto. Un inventario heroico.”…..
Esta parte me pega muy de cerca, aunque ni vos lo entiendas… es sencillamente REAL! Un beso.
Lau, me alegro que te haya servido! A mí me sirve escribirlo, también, porque pongo afuera cosas que me pasan, me han pasado, nos pasan a todos… porque cuando lo escribimos y lo leemos nos damos cuenta de que estas experiencias son más comunes de lo que creemos, no? Lo importante, creo, es poder tratar estos temas con honestidad, respeto y mucho, mucho cariño por nosotros mismos cuando tenemos que desenvolver estos paquetitos. Besos.
Qué bueno que menciones “French Kiss”. Es una de mis películas favoritas, dónde me enamoré de Francia y su idioma.
Sabés una cosa, Zilniya? A mí me pasó al revés: cuando vi la película me gustó pero no me pareció gran cosa, sin embargo, después de pasar una temporadita por Francia entendí más la “atmósfera” de la película y me gustó mucho, muchísimo más.
Besos y gracias por pasar.
Bastante tarde, pero al menos puedo decirlo acá, ya casi nadie me escucha dado que este posteo es de varios días atrás, Tengo Internet!!!!! Voy a ir recuperando el tiempo y atormentándote Vero con mis entradas. Te doy más trabajo!
Difícil el tema de este posteo, pero seguramente siempre es mejor animarse a pensar, a hablar y a imaginar alternativas. Tal vez las haya y sean mucho mejores que lo imaginado! Beso. JM
Juan Manuel, has vuelto a las lides virtuales! Pero qué bueno! Te extrañábamos! Con respecto a los comentarios, no creas que la gente no lee o relee los posts anteriores: Patricio, mi hermano, me linkeó el blog a un contador de estadísticas de Google Analytics que muestra, entre otras cosas interesantes, qué posts leen los que entran al blog, y te sorprendería saber la cantidad de lectores que tienen los posts viejos! Y cuando me encuentro personalmente con gente que lee el blog, recibo con frecuencia “comentarios orales de los comentarios escritos”, jaaa! Así que por lo visto, todo esto que hacemos es leído por algunos. Mirá qué loco, y yo que pensaba que era casi un ejercicio de escritura bastante individual…
Creo más que nunca en tu consejo: hay que animarse a pensar, a imaginar, a hablar y a escuchar. Antes me parecía demasiado riesgoso, pero hoy por hoy creo que es la única forma de ser honestos con nosotros mismos.
Cariños!