Diosas relajadas valen por dos (o por Dior?)

relax Me saco el sombrero por esas mujeres que transmiten la sensación de estar a sus anchas en cualquier lado, ya sea sentadas en la primera fila de un desfile de modas o a bordo de un reactor nuclear. No sé cómo hacen para tener esa actitud -tan serena- de absoluta seguridad en sí mismas en toda situación, como si les sobrara el tiempo y concentraran la energía en algún punto invisible como de tesoro escondido. Es gente que irradia calma (sí, es un concepto cual marca de café descafeinado, pero no me digan que un poco de “Kalma” no le hace bien al organismo de vez en cuando).

Yo suelo ser bastante ansiosa, gente. Bastantísimo. Y tomo mucho café (cafeinado). Y es por eso que cuando me tropiezo con algún temita pendiente, antes de pensar tranquilamente en cómo y cuándo hacer qué, a menudo ya me hice cargo del estresazo -incluso puede que más del estresazo que del tema profundo en sí-. Me concentro en el envión que hace falta para catapultar la bala. Y en alguna que otra oportunidad, por qué no confesarlo, he sido el hombre bala del cuento también (pongámosle la mujer bala, ya que este es el caso). Y el problema es que a veces el esfuerzo no garantiza el resultado, valga la aclaración que ya habrán adivinado.

Cómo manejan ustedes la ansiedad? Cómo hacen para volverse bien sensatos en la administración de los objetivos, los planes a corto plazo, las carreras, los hijos, las parejas y los hobbies de cada cual?

Sigo pensando en esas mujeres regias tan dueñas de sí mismas que a nadie se le ocurriría pedirles peras, porque ellas son olmos, y eso que son lo muestran de forma muy evidente. Pero si vos andás por la vida tratando de ser un olmo y en tus ratitos libres además querés dar unas peras de la ostia, y manzanas deliciosas y también unas ramitas de abedul, no te carcome la sospecha de que vas a terminar el día en un estado mental más bien exhausto y alterado? Hay que saber hacer esos injertos: no cualquiera.

Este es un post para que me ayuden a pensar, mis queridos.

22 Responses to “Diosas relajadas valen por dos (o por Dior?)”


  • Pero Vero, vos me queres matarrrrrrrrrrrrrrrrr revoleando este tema?

    Peras, olmos, nogales, abedules y todo el bosque de Sherwood en pleno para tratar de ser un Robin Hood en la cruzada contra la ansiedad, el perfeccionismo y el “todolopuedo”. Intento, intento, pero pocas veces triunfo en el dificil arte del equilibrio.

    Mi psicótica obsesión me juega siempre la misma mala pasada: me hace pensar que las personas tan relajadas no piensan en nada, se tomaron un Garompol y todo les importa un catzo. Que para sentirse vivo no hay nada mejor que ser pasional, pre/ocuparse de las cosas, ponerse ansioso cuando no salen, que corra vida y sangre por las venas.

    Se que estoy equivocado, que un toquecillo de relax, tranquilidad y alma zen no vienen nada mal. Pero me cuesssssssta ta-a-a-a-a-a-nto lograrlo, que al menos sentirme tan acompañado con este post … al final, me hizo sentir un poquito relajado.
    Paradojica la cosa!

    • Jaaaa! Qué comentario de lo más obsesivo, Marcelo Woody Revoleando! Yo ayer tuve un día difícil y me puse de consigna jugar a ser Marcela Kloosterboer por un rato: simple, bella, tranquila. Una planta, ponéle. No me salió bien, al rato estaba sufriendo otra vez en medio del quilombo en que se me transforma todo cuando no estoy poniendo la cabeza y la energía en cada cosa. Así que volví a meterme en mi piel y a funcionar como yo funciono. Y saqué una míiiinnnima ramita de abedul. Poca cosa, eh? Pero algo es algo… ;-)

      “Seré yo, Señor??”

  • cuantos conceptos todos mezclados ……
    no conozco a nadie que sea exitosos de acuerdo a los parametros sociales, que no sea hiper, mega, giga, tera-ansioso.
    el arte my dear, es tema de otro blog, la impostura.
    es imposible no sentir miedo, el deal es controlarlo, idem con otros desordenes del comportamiento.
    he descubierto tambien que funciona tomar distancia pero tiene un problema primero te pone cool despues te distrae.
    he descubierto tambien que el peor momento para pensar en la tetralogia, parejahijostrabajodinerofuturo es la noche, y lo solucione simplemente no pensando, con lo cual has acertado.
    nuevamente las enseñanzas de Neurus me acercan, no confundir audacia, velocidad con atropello.

    • Sí, es verdad, Fer, este es un post de crisis: está todo junto y desordenado y… atropellado! ;-)

      No pensar de noche en grandes temas sería genial, porque como decía no recuerdo quién, la noche exagera las cosas -todos los monstruos crecen nocturnos-. En fin, no es una solución, pero sí un buen parche!

      Un grosso Neurus, cómo no me di cuenta antes.

  • Tal vez me permitas otra entrada más adelante ya que, como sabés, me dedico al tema de la ansiedad y el estrés (aunque como siempre “en casa de herrero, cuchillo de palo”). Por ahora, y en el tono de tu nota, digo que también hay hombres (a veces gays) que manejan los tiempos de manera impecable y siempre parecen tener las respuestas justas para cada problema. Es muy común observarlo en maitres, por ejemplo. Corriendo de aquí para allá siempre con solvencia, hablando sin apuro, sin quejas, solucionando todo, con tiempo para atender, explicar, conversar, etc, sin despeinarse. ¿Cómo hace esa gente? Es un misterio para mi, dado que sostener la “perfección” lleva mucho tiempo. Tal vez el orden sea más “económico” que el desorden, pero me parece que debe haber algo más…
    A la noche si tengo un rato, me doy otra vueltita, si?

    • Date una vuelta cuando quieras, que aquí estaremos! En los gays yo admiro sobre todo el sentido del humor -la mayoría de ellos se ríe el doble que el heterosexual promedio todos los días-, su creatividad y su pasión por los detalles.

      Pero me parece que suelen actuar -sobre todo en sus temas afectivos-, con una obsesión asombrosa… que yo comprendo per-fec-ta-men-te!!! ;-) De todos modos, en este mundo hay de todo como en botica, así que debe haber gays tranquilos como agua de pozo, no?

  • Ser o parecer, he ahí el dilema.

    No existen muchas personas así en este siglo globalizado y sobrecargado de información, salvo que seas Indra Devi. Y hay gente bastante “limada” que disfruta de eso, como escribí en http://www.patriciomolina.com/2009/10/como-estar-menos-ocupado-en-un-mundo-muy-muy-ocupado/

    Getting things done” de David Allen da algunas pautas interesantes. Seguramente lo conocés porque es de común lectura en las empresas por donde anduviste. De todas formas, creo que hay que leerlo con un sentido crítico y no convertirlo en una nueva religión.

    Y yendo a un plano más personal, bien sabés que todavía puedo disfrutar de la soltería sin hijos y un laburo bastante cómodo. Digamos que me considero un tipo con suerte (?)

    • Pato, ni aunque invierta todo el tiempo que me queda de vida en cursos de yoga, NUNCA NUNCA podría ser Indra Devi, vos ya lo tenés clarísssimo, no?

      “Getting things done” no lo leí nunca, ya te lo robaré un día de estos, no? ;-)

      No tener hijos ni familia a cargo es buenísimo durante la primera juventú. Te hace libre, como la verdá. Después, algo -pareja, hijos, aunque sea un caniche- hay que tener, porque convivir con otros te da templanza. “El que no tiene matrimonio ni hijos se llena de mañas”, dice un refrán popular. Y los mañosos son de lo más jodido que hay. Pero todavía es temprano para que el pescado huela a podrido, date tiempo. :-)

  • Yo diría que no todo es como se ve desde fuera. Nosotros podemos ver a alguien en una situacón que nos parece, que estando nosotros ahí, estaríamos desbordados, pero no sabemos que pasa intimamente por dentro de esa persona, o si llegado el caso, nosotros en una situación parecida, no irradiaríamos la misma imagen de confianza.

    De eso me di cuenta en una situación que me tocó atravesar. Corría el 2000, año de plena crisis economica, y yo estaba al mando de la gerencia administrativa de una empresa, (un colegio, pero visto desde el lado económico, es una empresa tambien). Las cosas se estaban poniendo muy mal, la recaudación al dia 8, dia de pagar las cargas sociales y sueldos, no llegaba ni al 35%, y se necesitaba haber ingresado por lo menos el 60% del mes para poder afrontar todo. Entonces reuní a todo el personal, 110 empleados, aunque estarían presentes solo 70, y con el contador a mi lado, les informé la situación por la que estabamos atravesando y que si o si había que tomar medidas drásticas, como pagar el 80% del sueldo, sin certeza de poder cancelar en resto en algun momento futuro (de aqui a la eternidad), y que deberian firmar por el 100% porque legalmente y por convenio del estatuto del docente no se podia hacer otra cosa por el momento. Llegado este punto, quien quisiera iniciar acción legal estaba en su derecho, y quien quisiera enojarse y mucho, también.

    Terminando la explicacion y la charla, contestando todas las preguntas, yo estaba muerta de frío y temblando de los nervios. No era algo para lo que estaba preparada,(de hecho mi profesión tiene que ver con la salud y no con la administracion de una empresa), pero terminada la reunión, se me acercaron dos de los empleados, para decirme que había sido muy clara mi explicación y mi planteo, y que se me veía MUY TRANQUILA y en total dominio de la situación! Y yo sentía que por dentro me estaba muriendo!!!!

    Quien me vio de fuera, habrá pensado que no se me movía un pelo, y habrá pensado que dominio…cuanta calma… que manejo de la situación!… y yo moría por dentro!!!!

    Asi que, yo diría no fiarse de lo que parece! a todos nos pegan las cosas, salvo que no todos muestran lo mismo!
    un beso

    • Qué tremendo eso! La administración del dinero -sueldos- es muy sensible y compleja, estás tratando con el único recurso que tiene mucha gente para bancarse el día a día… debe haber sido muy complicado informar esas malas nuevas.

      Entonces, por lo que contás, mucho tiene que ver con la impostura, como dice Fer más arriba, no? Actuamos “como si estuviéramos serenos”, y no solamente generamos más tranquilidad en el otro, sino también en nosotros mismos (como un efecto boomerang?).

      Me encantó la anécdota que contás, es super ilustrativa. Vos sos una lady como las que yo menciono en el post y que admiro tanto, ya me queda claro desde hace rato. ;-)

  • uy! me salió un post!!!!
    perdon por lo extenso!!!
    ;)

  • Sabés Vero, a mi me pasa lo mismo que vos cuando veo a la gente impecable, sonriéndoles la vida diariamente como si nada pasara sin estresarse y sin correr. Te digo que es algo que pienso muchas veces y me pregunto cómo hacen. Acá tenemos varias respuestas de cómo impostar para no parecer lo que realmente somos, unas estresadas crónicas,…ja!! Muy bueno el post y los consejos!!

    • Bueno, por lo visto, es algo mucho más común de lo que creíamos, no? Digo, esto de andar por la vida superadas por las situaciones cotidianas. Pero algunos amigos han abierto el arcón de los recuerdos y nos han revelado sus secretos y conclusiones, algo que sabremos aprovechar en nuestro favor. :-)

      Yo no pierdo las esperanzas: en algún momento nosotras también dominaremos esos ímmmpetus que nos hacen andar correteando por ahí, ya vas a ver, jaaa! Beso gigante.

  • Alguien relajado en estos tiempos (de cólera), bien puede asemejarse a una deidad. No se si a una “dioridad” ..
    La ansiedad está en nuestra carga genética, pero hay aceleradores tales como el manejo de vehículos, o el uso de computadoras (máxime cuando tienen sistemas operativos execrables), o cuando uno escribe cinco líneas de un comentario, y por arte de magia pulsó cierta tecla prohibida, y las letras se fueron con el viento (y llega la interjección).
    Quizá la forma de recuperar nuestro centro (ἁμαρτία), sea desarrollando cierta rutina de trabajos manuales. Como pa’ salir de la locura y retomar el contacto con la vida mesma. Dibujando, pintando, escribiendo o haciendo cosas con las manos, de forma tal que el marote solo acompañe.
    Hasta descargando bolsas de papas de un mionca, y entonando la saloma, como hacían los estibadores del puerto.
    Pero, no hay recetas, la ansiedad bien calmada es bella. La impostación del “está todo bien”, es detestable.
    Probablemente, lo importante sea persistir en el esfuerzo de ser uno mismo. Que no es poco ..

    • Jaaa! La dioridad la puse porque no hay nada que me parezca más elegante que una persona inteligente, pero tranquila y con dominio de sí misma, sea mi empleada doméstica o un alto dignatario, eh? No pasa por la clase social, para nada. De hecho, la gente del campo, por ejemplo, con sus formas tan placenteras de tratar al recién llegado, son un ejemplo de esto para mí (tendrá que ver lo que vos decís, eso de hacer cosas manuales para que la sesera no se anude toda?)

      La impostura creo que vale para algunos ámbitos -laboral, por ejemplo- y como un mientras tanto, pero trabajar en lo profundo de uno, conocerse más para no desbocarse en la primera de cambio, pareciera ser una mejor alternativa.

      También está el paso del tiempo, un viejo aliado para estos casos: con más experiencia, uno podría sosegarse también (no es lo mismo yendo que volviendo). ;-)

  • TOTALMENTE DEACUERDO CON ANA, HAY QUE VER SI LO QUE DEJAMOS MOSTRAR ES REALMENTE LO QUE SENTIMOS……..LA PROCESION VA POR DENTRO…….Y LA PROFECION VA POR FUERA….JA!
    A VECES MOSTRARNOS DESESPERADOS SOLO PUEDE EMPEORAR LAS COSAS Y NO QUIERE DECIR QUE POR DENTRO REALMENTE NO LO ESTEMOS………
    IMAGINATE UN NEGOCIADOR EN UNA TOMA DE REHENES JA!

    • Justamente recién comentaba lo mismo con Quique, mirá, y ahora vengo a leerlo en tu comentario también: hay ansiedades que es posible no exteriorizar demasiado, sobre todo en el ámnbito laboral, no? Es más fácil en ese contexto, porque no están implicados nuestros sentimientos.

      Negociador de toma de rehenes: pero mirá el ejemplo que se te ocurrió! Qué laburo complicado, eh? Estresante hasta la exageración. Eso y agente de bolsa de valores: no, no, pordió, aparta de mí ese cáliz! :-(

  • No sé si es impostura, o componer un personaje.
    Supongo que debe ser como esas situaciones en que pensamos: si a mi me pasa eso, me muero.
    Pero cuando nos pasa eso, no solo no nos morimos, sino que lo resolvemos.
    O cuando decimos yo nunca haría tal cosa, porque lo digo estando fuera de la situación y desde otra posición controlada. Y capaz que también lo haga, llegado el caso.

    Creo que sale lo que naturalmente tiende a salir, tranquilidad, calma o el peor desborde, hay que ser demasiado calculador y frio para poder jugar un personaje. Y lo que sale hacia afuera, quizás no es lo mismo que pasa dentro (procesión/profesión!). Pero sin cálculo.
    A veces hasta yo me sorprendo de mis propias reacciones, en uno o otro sentido.
    muy interesante el debate. :)
    un beso

    • “Hasta shó me sorprendo de mí misma”, decía una amiga mía cuando se mandaba una de esas actuaciones bien de Chica Almodóvar que no se podían creer. A todos nos pasa que en algún momento nos sorprendemos de nuestras propias reacciones “en uno u otro sentido”, como bien decís. Estoy haciendo memoria y encuentro muuuchos ejemplos autorrrrrreferenciales para darte totalmente la razón, Ana. ;-)

  • No recuerdo de quién es el dicho, pero da qué pensar: “Si puedes hacer algo para arreglarlo, ¿por qué preocuparse? Y si no puedes hacer nada para arreglarlo, ¿para qué preocuparse?”.

    Besitos. :)

    • Ay, sí, Zilniya, y es tal cual! Es un razonamiento bien sensanto. Tendré que recordarlo más a menudo, sobre todo un minutito antes de que la ansiedad se despierte y se lleve todo por delante a su paso! :-)

Leave a Reply