Tengo treinta y nueve años, un marido que es el único hombre de esta tierra con quien quiero festejar San Valiente cada año y una hija que es, como cada hijo de cada madre o padre, lo más maravilloso que me sucedió en la vida. Hasta acá, seguramente muchos de ustedes coincidirán o habrán coincidido en el tipo de historia familiar, con más o menos detalle.
Tengo treinta y nueve años y también la ilusión, el sueño, la esperanza de ser mamá otra vez. No me es fácil, no puedo invocar solamente a la Madre Naturaleza para lograrlo, pero hay milagros dando vueltas por todos lados y quién te dice yo salga sorteada para alguno en el que ande implicada una cigüeña.
Y es que intuyo -por puro instinto de supervivencia, por ganas de reírme y disfrutar de lo que queda del día- que nunca es tarde para andar soñando y por lógica consecuencia tampoco es tarde para andar cumpliendo sueños.
Me hago trampa o realmente soy más joven que a los veintipico? En este sentido: ahora tengo celulitis y antes no tenía ni un poco, pero ahora tengo más sueños que antes, también. Hoy sé mejor qué es lo que quiero o admito todo lo que quiero con mucha franqueza y los ojos bien abiertos: a los casi cuarenta se me dio por andar mirando de frente al mundo, sin nada de miedo ni falsos pudores.
También me siento a mis anchas cuando puedo contar lo que me pasa y lo que me gustaría para el futuro. Hay gente que se desespera por darme este consejo que en el pasado yo también he dado tantas veces: “No cuentes tus cosas, no compartas tus proyectos, se te pueden pinchar / quemar / pongan el verbo jodido que quieran acá”. Y pienso si el que se traga eso de poner sus sueños en palabras no termina con el tiempo tragándose los sueños, también.
Y pienso que nunca es tarde para querer algo, ¿y cuál es el problema de admitirlo, al fin y al cabo? El mundo natural es generoso y evidente y abundante, no es solapado ni intrigante ni mucho menos maquiavélico.
Nunca es tarde para soñar, ni para compartir los sueños, y espero que tampoco sea tarde para cumplirlos.



Jamás es tarde Verito! Y además, si, si, entiendo lo de los “treintidiez”… pero no te gusta más ésta cabeza de ahora que la de los 20? Es mucho mas linda.. mas amplia… aunque para ampliarse se nos vayan haciendo pocitos en la cola, jajaja
Sos una nena! te lo dije ayer! Besote!
Pé.
Gracias, Naty! Sííí: me gusta más mi cabeza de ahora, y también me gustaba más mi trasero de antes. Pero puestos a elegir entre tener uno u otro, elijo tener cabeza antes que trasero, así que en el intríngulis creo que salgo ganando.
Besos, nena!
Mucha gente habla de si misma todo el tiempo, casi sin pudor, aburriendo a propios y extraños. Otros sólo hablan de los demás, hablando sin querer de mucho de sí mismos. Los hay los que no hablan por timidez, por inhibiciones, por costumbre o por decisión personal. Creo, que hablar de vos como lo hacés, con mensajes más generales por un lado y con sinceridad reflexiva y en espíritu de compartir por el otro, es generoso y positivo para todos, sobre todo cuando después escuchás a todos y le contestás a cada uno en forma personalizada. Por eso, tus lectores te siguen. No sólo por la calidad de tus escritos. Una más, excelente lo de dejar de lado el pensamiento mágico, ese primitivismo que tantas veces nos condiciona como personas y hasta como comunidad. Lamentablemente es muchas veces aceptado y hasta cutivado, pero está en las antípodas de la condición humana más desarrollada. Gracias Vero y Felicitaciones! JM
Juan Manuel, es increíble cómo vivimos en una sociedad que trata de hacer hincapié en la serenidad, en la solidaridad, en la meditación (hay toda una corriente muy de “autoayuda” bien fuerte), y por otro lado está bien presente esto de “los otros te hacen mal”. Cómo se entiende eso del amor al prójimo si el otro es siempre una amenaza?
Yo entiendo que todos (yo incluida) a veces tenemos pensamientos indeseables frente al otro, pero hay que convivir con ellos -sin fomentarlos tampoco, por supuesto-, porque son una realidad. Y ESOS PENSAMIENTOS NATURALES DEL OTRO HACIA NOSOTROS NO COMPLICAN nuestra vida, creo. Me temo que a menudo la vida nos la complicamos nosotros mismos. Pero la mejor manera de manifestar esta idea de que los sueños pueden compartirse y sentirse bien en ese ida y vuelta es poniendo la propia experiencia personal, por eso fue mi sueño “compartido” en este blog.
Gracias por el comentario sobre la relación que se va dando con los lectores: realmente creo en que ese “ir y venir” es lo más rico de todo esto, por eso me doy el espacio para poder comunicarme con cada uno: aunque lleve tiempo, para mí es tiempo bien invertido, claramente. Cariños.
jaa !!!!!!!!!!!! suena a declaratoria ….
que sueños tiene la señora de la foto ??
puedo arriesgar los que voy a tener yo ….
” Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos…
—¡niñez en el crepúsculo!, ¡lagunas de zafir!—
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal:
la noche nos sorprende con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noche lúgubres el llanto del pintar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día… un día… un día
en que levamos anclas para jamás volver…
Un día en que discurren vientos ineluctables.
¡Un día en que ya nadie nos puede retener! ”
Porfirio Barba Jacob “de la vida profunda”
Ay, Fer, cómo estoy aprendiendo con tus comentarios! No conocía este poema, que es una maravillaaaa! (se me pusieron los ojos un poquittto acuosos, pero qué suerte que hoy no me puse rimmel!).
Las palabras esdrújulas me gustan todavía más que el chocolate (celebro que mis padres me hayan puesto un nombre esdrújulo, aunque si hubieran puesto una casa a mi nombre también me hubiera parecido bien, jaaa), y eso de móviles / fértiles / plácidos / sórdidos / lúbricos / lúgubres es un collar de palabras que define casi todos mis días y es también la materia incosciente de luces y sombras con la que están hechos mis sueños. Gracias gracias gracias…
“… nunca es tarde si la ducha es buena…” decía mi tocayo Calamaro acerca de sus sueños “en el tintero”.
Me parece a mi que el hecho de verbalizar es un motor fundamental para luego accionar. A veces a los sueños no solo hay que esperarlos cual vigornia de punta, a veces hay que ayudarlos.
Es un placer leerte, un besote!
Gracias, Andreíta! Yo también creo que a los sueños hay que apuntarlarlos un poco. No obsesivamente -habrá que aceptar que algunos se cumplirán y otros no- pero ayudarlos un poquitín como para que se sientan alentados, porrr lo menos! Sería algo así como hacerles de hinchada (y a veces hasta ponerles la pelota pegada al pie para que hagan el gol, jaaa!) Cariños.
El clima VeroMoliniano es cambiante, pasa de la baja temperatura anímica de ayer, a un todo lo puedo de hoy.
Me parece fenómeno, da muestra de una GRAN amplitud térmica.
Respecto de su parecer, recabé en la letra de “For ever young”.
Por favor, no dejemos de soñar, y menos de compartir los sueños.
Esto dice “Por siempre joven”:
Que las bendiciones de Dios
Te acompañen siempre
Que todos tus deseos
Se hagan realidad
Que hagas siempre algo por los otros
Y dejes que los otros hagan algo por tí
Que puedas construir una escalera a las estrellas
Y subir cada peldaño
Y que permanezcas
Joven para siempre, joven para siempre
Que permanezcas, por siempre joven.
Que crezcas siendo recto
Que crezcas siempre honesto
Que siempre reconozcas la verdad
Y veas las luces a tu alrededor
Que seas siempre valiente
Te alces fuerte y derecho
Y que permanezcas
Por siempre joven.
Joven para siempre, joven para siempre
Que permanezcas, por siempre joven.
Que tus manos estén siempre ocupadas
Y tus pies anden siempre ligeros
Que sean inquebrantables tus cimientos
Cuando los vientos cambien dirección
Que tu corazón sea siempre juicioso
Y puedas mantenerte
Por siempre joven
Joven para siempre, joven para siempre
Que permanezcas, joven para siempre.
Quique, me parece que tu comentario me hará más joven que una crema antiarrugas con Retinol que ando usando que por ahora no da los resultados prometidos… así que -sin dejar de usarla, no pierdo las esperanzas todavía- pienso pasarme al bando que bien preconizás, el de permanencer con el espíritu joven a fuerza de soñar y compartir los sueños.
Lo de los cambios anímicos sonnntannnasssí, como bien has descubierto ya: una sorpresa constante con cada despertarrrr!
Siempre hay que ir detrás de los sueños, resignarlos o darlos por imposible, es morir un poco.
Creo, a riesgo de ser tomada por optimista incurable (inocente? ingenua?), que basta que uno quiera algo con fuerza o de verdad, para que eso pase.
No lo creo por ingenua o infantil, sino porque la vida me dio tantas pruebas de que funciona así, que sería una necia si no lo creyera. Por eso siempre voy por más, sabiendo que lo que deseo está por llegar, casi con certeza absoluta.
Claro, que para que esto suceda, eso que queremos tiene que estar totalmente alineado con nuestras creencias y valores, sino se hace un flor de corto-circuito, y ahi ya no funciona.
Pero, es cuestión de creer, aún el los casos que uno cree que es imposible.
Asi que, empezá a comprar pañales y mirar vidrieras de ropita de bebe!
y no es cuestión de suerte!
un beso
Bueno, Ana, justamente acá andamos alineando sueños con creencias y valores, para tratar de ser coherentes y por qué no, aprender algo en el intento. Por ahí se nos da, por ahí no, pero el caso es que los sueños están para ser soñados, y de nada sirve negarlos tres veces para después hacernos los sorprendidos frente al mundo cuando las cosas pasan como llovidas del cielo. O hacernos los indiferentes si no pasan, como el cuento de la zorra que no podía alcanzar las uvas de la parra porque estaban demasiado altas y decía al final: “no importa, las uvas están verdes.” Creo que la indiferencia artificial y el resentimiento son al divino cuete también, y la consecuencia de no haberse hecho cargo de que uno sueña lo que sueña idependientemente del resultado.
Así que hoy por hoy prefiero soñar con naturalidad, hacer algo para apuntalar esos sueños (como bien dice Andreíta en un comentario más arriba) y si las cosas se dan buenísimo y si no, a disfrutar de todo lo otro, porque ya habré hecho todo lo que estaba a mi alcance para lograrlas, no? Cariños, Ana, recontramuchísimos (vos ya sabés todo lo que valoro tus palabras por estos lares).
Me encantaron los comentarios, sobre todo el de Juan Manuel y el de Ana.
Por mi parte, ya vengo pasando los trentidiez y me siento mejor que nunca, al menos en el aspecto que despues de algunos caminos recorridos no sueño con cualquier cosa. Tengo mas claro lo que quiero por ende, como supongo que le pasara a muchos, ya tengo unos SEÑORES SUEÑOS, bien concretos y mucho mas alineados con lo que realmente quiero para mi.
Los comparto de corazon con los que me estan acompañanado… y no hay verbo mala onda que se resista si se me metió algo en la cabeza y voy por eso.
Ariano tenia que ser!
Pero sííí!!! A compartir se ha dicho con los que uno quiere y hasta donde uno quiera, pero siempre siendo transparente. Yo no digo que esté buenísimo contar hasta el color de los calzones que usamos, no pasa por ahí, pero sí exponerse sin miedo de contar lo que queremos para nosotros. Sin miedo del otro, me refiero, de la “mala onda” y del “ssssemequema sssilocuento”… eso me parece que nos hace sufrir al cuete. Y, además, hay mucha gente buena onda que te puede ayudar abriéndote puertas, compartiendo con vos datos piolas que te ayuden a lograr lo que querés, pero te lo perdés si te apegás a tanto hermetismo efectista… o no?
PD: Ariano, pucha, eso es jodddiddo, no?
Vero!!!!! que seria de nosotros sin sueños y sin ese peluquero amigo experto en hacer que nos escucha!!!jaja
Los sueños son “ese” primer escalon, ese lugar donde “todo empieza”, este año empiezo a cumplir mi sueño rezagado desde hace años, muchos me dicen ” estas loca”, pero es “mi” sueño y lo voy a concretar!!! No hay trebol de cuatro hojas, vela que sople, ni cadena de mails que me ayude, no hay formulas secretas, aca estamos solo mi voluntad y yo!!!
Que se cumpla tu sueño Verito!!!
Los tuyos también, hermosa! Voluntad tenés, así que seguro segurísimo que vas a poder concretar tus ilusiones, ya vas a ver. Y lo más lindo de todo: podés disfrutar de todo lo que andás soñando mientras lo soñás, que no es un lujo menor!
Muchísimos cariños.
VERO, NUNCA ES TARDE PARA CUMPLIR UN SUEÑO, QUE NADIE TE ROBE ESA ESPERANZA!!!PONELE TODAS TUS FICHAS Y SALI EN BUSCA DE LO QUE QUERES!!!!CREO QUE POR ESO VIVIMOS PARA IR EN BUSCA DE NUESTROS SUEÑOS….
ME PARECE BARBARO QUE TE SIENTAS LIBRE DE CONTAR TODO LO QUE TE PASA, NOS INVITA A NOSOTROS (TUS LECTORES) A CONTARTE LO NUESTRO Y DE ESTA FORMA IR CONOCIENDONOS Y APREDER DE LAS VIVENCIAS DEL OTRO, SOS MUY TRANSPARENTE Y ESO ME GUSTA POR ESO TE LEO TODOS LOS DIAS.
NO CREO QUE LAS COSAS SE PINCHEN POR CONTARLAS ANTES O POR QUE ME TIREN MALA ONDA, SE DAN O NO SE DAN, Y CUANDO NO SE DA, A PONER EL PECHO Y SEGUIR ADELANTE!!
SEGUI ADELANTE CON TUS SUEÑOS, NO LE AFLOJES!!!
Honestamente, yo creo que a veces nos pasa lo contrario a lo que buscamos: tenemos tanto miedo de que “se nos pinchen” las cosas que vivimos frustrados antes de tiempo. Los nervios, la desazón, la incertumbre se nos cuelan por el hermetismo que ponemos en que nada se nos filtre y que nadie nos cague la vida, hablando mal y pronto. Listo, ya tenés puesto el rol de víctima y el otro -cualquier otro- de victimario.
Lo de la transparencia era más evidente cuando pesaba 46 kilos y era un alambre con pelos, ahora, pasados los cincuenta kilines -cómodos-, digamos que soy de una transparencia más contundente… jaaa! Pero sí, trato de que el asunto de ida y vuelta sea lo más sincero posible porque si nó para qué, verdad?
PD: yo sé que de tu lado es así de honesto también, así que estamos a mano.
Ah!
que bueno todo lo que leí en estos comentarios!!! Coincido con todos ellos, y si despues de todo este despliegue de onda no te permitis creer en los sueños,hay algo q no está bien.!
Aprovechá todo ese montón de energia de la gente q te sigue y dale pa frenchi con tus sueños!
yo no te conozco demasiado, mas que me rescataste de otro blog y me hospedate en el tuyo del cual estoy muy agradecida, jaja, pero x lo que veo hay mucho cariño en esas palabras…
El deseo es lo que nos mueve, no la concreción de los hechos, eso es una consecuencia…que se yo…yo tuve tantos sueños incumplidos que me encantó soñar, y no me arrepiento de haber deseado con toda mia alma algo q no pude lograr!!
Pero gracias a ello se concretan otras ni pensadas, y esta bueno que la vida nos sorprenda deseando y soñando….
El resentimiento y la frustración son palabras incompatibles con los sueños.
perdón lo cursi, no es un exceso de optimismo, lo juro, realmente lo siento, perdón si asi suena…
y por otro lado, estoy llegando a los 42, ni en pedo me siento igual que mi vieja a sus 40, desde ya es un logro o no? eso si, el culo lo tengo mas grande que todos mis sueños juntos, pero mi cerebro seguramente esta muuuuucho mejor q a los 20!!
Ahh, nooo, no es nada cursi esto que estás diciendo, Celia! Estás hablando de lo que te pasa a vos, a mí y al vecino de enfrente, no? A todos.
Qué loco, pienso en lo poco incómodos que nos sentimos hoy por hoy cuando vemos gente casi desnuda en la televisión o en tapas de revistas -nos fuimos acostumbrando a que es parte del paisaje-, y cuántos escrúpulos tenemos al momento de decir con sencillez qué es aquello que soñamos, no? Parece que nos expusiéramos tremendamente. Es lógico tener sueños, ilusiones… es casi por definición lo que nos hace humanos. Entonces, por qué no hablar de eso?
PD: los 42 no te los hubiera dado ni ahí, vi tu perfil de Facebook y naddda que ver. VOS QUÉ CREMAS USÁS?
Como dice la foto, es tu vida y nunca es tarde.
Pero ensaye bien, ¿eh? besos
Jaaaa! Sí, Milenius, prometido!
“El mundo natural es generoso y evidente y abundante, no es solapado ni intrigante ni mucho menos maquiavélico.”
Pero el mundo de los hombres (de los humanos quiero decir)lamentablemente -SÍ!
Ay, Cris, entiendo lo que decís. La gente puede mostrarse muy complicada de entender a veces… sin embargo, no sé si es bueno darle tanta entidad ni tanto poder a esas debilidades humanas -que todos tenemos, por otra parte-. Más que nada, creo que no es bueno tenerles miedo a los demás por insignificancias. Sin embargo entiendo tu postura, Cris, perfectamente!
Cariños.