
Díganme qué tiene Marisa Monte que no tenga yo. O Sonia Braga, para ir directamente a los clásicos del género femenino for export de Brasil.
¿Por qué esa gente del país vecino se empecina en mostrarnos su alegría serena con una sonrisa de lo más encantadora, haciendo derroche de esa calidez elegante que tiene cualquier anfitrión con mundo? Ya saben, me refiero a esa mezcla de “mi casa es tu casa” y “bienvenido al paraíso” (que es su casa, justamente, conviene aclararlo).
Mientras tanto yo ando por acá enroscándome en medio de papeles y cemento y me agoto en el intento de simplificarlo todo -sin resultado- en uno de esos días bien complejos que se me avecinan en esta bendita Buenos Aires.
Yo, corriendo. Ellas, espléndidas.
Sém, habrán visto que hoy no estoy de mi mejor humor. Me toca ir remontando el momento. Ando de acá para allá como bola sin manija lidiando con mil trámites personales de todo tipo (familiares, laborales, financieros, midió!!) y, francamente, más tironeada por mis quehaceres concretos que el pichicho con la bikini que tan bien ilustra mi estado de ánimo. El contraste de mi pila de obligaciones con la visión de playa de Río me eyecta sin escalas a mis sueños recurrentes con la tierra del Orden e Progresso.
Es que si que hay que andar tironeado de la cuerda, que sea con estilo.
Quiero una playa carioca a mi alrededor para sentarme amablemente en medio del la arena a ocuparme de todo lo que me toca. Tendré que abocarme a todo lo mismo de siempre, pero por lo menos podré hacerlo en un contexto más relajado. Eso lo quiero ya mismo. También quiero una bikini como ésa, tal cual como la que ven por allá arriba. De puro envidiosa que me puse del perro, nomás, porque el color no me favorece. Y la sensualidad de Sonia Braga -ya que ando formulando pedidos tan atinados, no quisiera olvidarme de nada importante.
En fin, olvídense de la bikini y todo lo otro: con lo de Sonia Braga ya estoy hecha, mis queridos.



Será el clima que tienen los brasileños, el factor como pa’ que seamos tan distintos en actitudes?
Quizá el idioma, con esa musicalidad tan acentuada, los ayude a tener ritmo y melodía, casi a flor de piel.
Vd. trajo a Sonia Braga, ¡que mujer!
Siempre que la veo, revivo esa inolvidable peli, “Doña Flor y sus dos maridos”, con memorables actuaciones de la Braga y José Wilker, e increíble música de Chico Buarque de Hollanda.
Quizá allí se vea, que pese al dolor que puede haber en la vida de cualquier humano, ellos pugnan por sacar afuera la alegría: sea con el morfi, con el baile o con el canto.
Probablemente, nosotros seamos mas introvertidos.
“Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirándose a los ojos
sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas”.
“Doña Flor y sus dos maridos” es genial, eh? Solamente un brasileño pudo haber escrito un triángulo amoroso tan bien resuelto, jaaa! Sí, un poco quiero ser como ellos, pero no nací en el mar, hablo en un idioma que abusa de las vocales abiertas (menuda tarea para el maxilar que se endurece con facilidad y no permite el relajamiento facial), y definitivamente soy un bicho de ciudad.
Por eso el mal humor, Quique. Porque entiendo que todo no se puede, y yo estoy hoy en las antípodas de esta gente. Mondo cane.
No todo lo que reluce es oro… Como te dije el otro día, la mononeurona caribeña (ampliada geográficamente en este caso) tammmmmmpoco es la solución…. Y te lo digo con unos años más de vejez… Hasta hace un año compartía plenamente tu envidia.
Y Sonia tiene lo suyo, pero Barbra también eh!…..
Jaaa! Lecter, qué bueno que vayas sintiendo simpatía por la fisonomía de Barbra Streisand, porque con los años me le parezco cada vez más (antes era un aire, ahora es un vendaval). Pero lo que no se nos asemeja es la voz, poddddés creer!
La mononeurona no sirve a veces para no preocuparse tanto? Ok, estoy de acuerdo con vos: no es la solución… pero un alivio temporal, quizá?
Eu estava esparramado na rede
jeca urbanóide de papo pro ar
me bateu a pergunta, meio à esmo:
na verdade, o Brasil o que será?
O Brasil é o homem que tem sede
ou quem vive da seca do sertão?
Ou será que o Brasil dos dois é o mesmo
o que vai é o que vem na contra-mão?
O Brasil é um caboclo sem dinheiro
procurando o doutor nalgum lugar
ou será o professor Darcy Ribeiro
que fugiu do hospital pra se tratar
A gente é torto igual Garrincha e Aleijadinho
Ninguém precisa consertar
Se não der certo a gente se virar sozinho
decerto então nunca vai dar
O Brasil é o que tem talher de prata
ou aquele que só come com a mão?
Ou será que o Brasil é o que não come
o Brasil gordo na contradição?
O Brasil que bate tambor de lata
ou que bate carteira na estação?
O Brasil é o lixo que consome
ou tem nele o maná da criação?
Brasil Mauro Silva, Dunga e Zinho
que é o Brasil zero a zero e campeão
ou o Brasil que parou pelo caminho:
Zico, Sócrates, Júnior e Falcão A gente é torto igual Garrincha e Aleijadinho… O Brasil é uma foto do Betinho
ou um vídeo da Favela Naval?
São os Trens da Alegria de Brasília
ou os trens de subúrbio da Central?
Brasil-globo de Roberto Marinho?
Brasil-bairro: Carlinhos-Candeal?
Quem vê, do Vidigal, o mar e as ilhas
ou quem das ilhas vê o Vidigal?
O Brasil encharcado, palafita?
Seco açude sangrado, chapadão?
Ou será que é uma Avenida Paulista?
Qual a cara da cara da nação? A gente é torto igual Garrincha e Aleijadinho …
Ay, Fer, mi querido discípulo de Neurus, es cierto: Brasil es todo contraste, y mucha contradicción también. Único en su especie. Difícil de entender, pero una se entrega a sus encantos sin reservas. Como a la gente que realmente queremos y que en serio nos cae bien, no?
Tienen exactamente ese “Jeitinho” (como dicen ellos) que nosotras nunca vamos a tener, lamentablemente!!!
Es asi, mi querida amiga, imposible competir con esas Garotas de Ipanema, viven en una eterna alegria,danza, color, y eso es un tanto incompatible con nuestro neurótico ADN porteño.
Solo me resigno con tomar clases de portugués,decir cada tanto “Obrigado”, “Tudo bem” y cantar a morir canciones de la MPB Caetano, Marisa Monti, Carlinhos Brown, Gal Costa, pero nada mas… igual…nosotras debemos tener lo nuestro!! coincido con Lecter, no todo lo que reluce es oro.
Hace unos años tomé clases de portugues en una conocida casa Brasilera, muy buena prensa x tener excelentes profesores nativos, y tuve una de ellas, una joven profesora ella, muy bonita, pero “super recontra agreta, mal!!! “zero jeito”,lejos del estereotipo de las “garotas mais alegres do mundo” tan amarga!! que no parecia brasilera…no quiero decirlo….pero parecia …argentina?..:(
Profesora brasileña agreta: estuvo mucho tiempo enseñando en la Casa Amarela o alguna otra de esas que pululan por Baires. Qué pena, se perdió en nuestro laberinto local & bien borgiano y se olvidó de las fuentes. A veces pasa, a todos nos puede pasar en distintas situaciones, y es un poco triste. Como el tango.
Música MPB: otra genialidad de nuestros vecinos, definitivamente!
Ah bueno, eso de estar sumergido en el remolino tramiteril te lo entiendo mas que perfectamente. Es una de mis “especialidades”. Y remontarnos a Rio con esa sinuosidad desde las veredas, me mata!.
Quiero estar ahi ya!
Y si es con una garota que me haga olvidar de todo: tanto mejor! Que me importa la mononeurona si es para pasar un rato divertido y distendido!.
Las neuronas cuando las tengo que usar (modestamente) creo que funcionan, ahora quisiera tener esa alegría ese espiritu mononeuronal aunque sea por un rato, para esos momentos como hoy tenes vos, Vero, donde todo debiera pasar a un plano muy relativo y poner la alegria sobre todas las cosas….
Voy a seguir tus consejos, porque en tu blog veo que la tenés clarísima en estas lides de andar remontando el día cuando se llena de obstáculos desde el afuera. Así que voy a poner la alegría frente a todo (y entre nos, pasarme al bando mononeuronal por un rato, aunque no tenga el physique du rol a lo Sonia Braga, ja! Sorry Lecter, es por un ratito nomás).
PD: me parece divina esa mujer. Realmente puedo entender que los hombres se babeen por ella.
Hay que pedir todo lo que uno desea…y ojo con lo que pedís que se puede hacer realidad… tan real como esos dias en que solo queremos que se acaben….con trámites inbancables, inevitables y inpostergables, y también isoportables… todo junto. Por suerte son una vez cada tanto… sino, otra sería la historia.
un beso
Ana, si la de hoy fuera mi vida de todos los días, tendría que cambiar de vida, eh?
Con el atardecer ya me siento un poco más en mis cabales, pero fue un día muy atareado. El problema es que no pude clonarme para cumplir con todo a tiempo en determinados horarios, pero una vez que acepté estas limitaciones de la materia, la cuestión pasó a ser más simple, ja! Cariños.
¡¡¡Pero querida!!! Invéntese la playa carioca al lado de la Pelopincho. Hágame caso, y revolee el papelerío, no le ande tan atrás…
Se lo digo yo, que ando con un humor que sólo tengo en “esos días”…
Bueno, a mí se me andan confundiendo “esos días” con “todos los otros”… y todo por andar papeleando desorganizadamente, lo que me pone de un humor de perros! (peor sería andar haciendo papelones, o no, vaya una a saber…)
Pongo la reposera al lado de la Pelopincho y que se vayan todos a freír churros: tiene razón, Milenius. Esta vez leí muy tarde su comentario y ya a esta hora se me fue el sol, pero para la próxima voy a estar más atenta (y rápida), eh? No pierda la fe.
Entiendo lo de trasladarte aunque sea mentalmente a un lugar asi en un dia como el que tenes hoy, creo que cualquier lugar es mejor que estar “tramitariando” en Bs As……….pero les tengo que confesar que no me gusta Brasil para vivir, menos me gusta Rio y esa filosofia de alegria constante que tienen los brasileros me molesta, y ya que estoy tambien me molesta el carnaval carioca en los casamientos,la serpentina, que jueguen mejor al futbol que nosotros y que Roberto Carlos tenga un millon de amigos……..al final el mala onda soy yo y eso que no estuve haciendo tramites……deve ser que el lunes arranque la dieta (ya la arranque ochenta veces) y eso me tiene de mal humor, ja!
PD: la caipirinha si me gusta!!
Jaaa! Volllviste a empezar la dieta??? Midió, esto no tiene fin… es que vos tenés vocación de chef, y los chefs, excepto Anthony Bourdain, no pueddden ser flaquísimos, Javi, algún día lo tendrás que entender. Co-men! La gente a la que le gusta cocinar co-me! Idem moi. Qué le vamos a hacer. De eso no tienen la culpa los brasileños, eh?
Aunque es cierto que la canción de Roberto Carlos es terrible. Y encima te la hacían rasguear con la guitarra en una de las cinco primeras clases de música a la que ibas cuando eras chico, porque la profe (que vivía frente a tu casa) era su fan número uno, no? (bué, a mí me pasó eso así tal cual, al menos).
La caipirinha es lo más. Y el mojito también, ya que andamos caribeando.
Hay días de todo tipo, eh? Los contrastes nos permiten apreciar y valorar lo bueno. Ahora, si en un día de malhumor Vero escribe así, destacando lo bueno que añora y no en exceso lo que supuestamente la crispa, muchos quisiéramos ese malhumor! Los contrastes se notan en sus contenidos y no en su calidad ni en su buena onda constante. Si hasta Sonia Braga debe tener sus días! Increíble lo que puede hacer Vero aún en un día difícil. Ya que recordábamos a Sabina, me vuelven estos versos: “las amarguras no son amargas, cuando las canta Chavela Vargas…” y “..quien pudiera reir, como llora Chavela.”
Ay, Juan Manuel Bulacio, muero por saber cómo es un mal día de Sonia Braga. Tendrá días malos malísimos, realmente?? Ahora, lo que no me gusta para nada es su apellido: yo no sabría llevarlo con donaire, ya es tiempo de admitirlo. Me da como cosita, pudor, no sé. Pero bué, a ella le queda como anillo al dedo, claramente.
Y gracias por tu comentario generoso, también. Yo me sentía una bruja cuando escribí esto hoy bien temprano, pero me parece que vos estás acostumbrado a escuchar cosas peores de tus pacientes y por eso estás dispuesto a considerarlo un post lleno de buena onda. O yo tengo mejor humor del que creo o vos tenés un trabajo super sacrificado, todavía no lo tengo tan en claro.
Mire yo creo que estas cosas de las “preocupaciones” solo nos pasan a quienes nos gusta tener todos los mails enviados y ninguno en borrador.
Lo mejor es encarar con buena onda todo aquello que sintamos nos hará implotar en cualquier momento… y esto que digo no es un bolaso tirado de los pelos, es la física misma… cuando una onda va, vuelve.
Y a las playas y a sus sueños no los pierda de vista, capaz se le cumple
Un besote!
Andreíta, qué genial su comentario! Descreo absolutamente de los mails en borrador, porque en general nunca se mandan: sólo tengo alguno cuando se me apaga la PC y no tuve tiempo de apretar “send” justito ahí. Cómo sabía usted que aplico la técnica del vómito mailístico / bloggero y todo lo demás?
Buena onda para lo que va a implotar: será mi frase de cabecera por estas épocas de Big Bang permanente, mire. Si no le importa compartirla, por supuesto.
PD: si se me cumple lo de la playa queda usted invitada, mi querida: archivo acá mismo el testimonio escrito por siempre jamás!