Razones por las que mirás como disimulando que estás mirando aquello que estás mirando:
- a los 15 años, porque estás como a quinientos metros de un chico que te gusta, pero por las dudas desviás un poco la vista para que no se entere de que te tiene muerta de amor.
- a los 20 años, porque no tenés ni idea de qué poner en ese examen diseñado por el Marqués de Sade, pero estás estratégicamente ubicada al lado del nerd de la clase que se sabe todas las respuestas (y éstas seguro que también).
- a los 30 años, porque en el consultorio de tu obstetra te es imperioso calcular mentalmente cuántas pacientes tenés delante tuyo. Si son más de diez, tendrás que esperar ahí plantificada casi una vida entera: se te ocurre pensar que podrías parir ahí mismo de una vez y evitarte el esfuerzo de volver a tu casa.
- a los 40 años, porque te parece que la que pasó al lado tuyo en el subte era una ex compañera de la facultad que siempre fue insoportable y que no ves hace como 15 años. Está divina, toda producida y flaca como un alambre… y vos con las raíces del pelo crecidas como helechos en un país tropical! No, ni loca la pensás saludar, excepto que justo se te siente al lado y no quede más remedio.
- a los 50 años, para no ver ciertos papelones que hacen tus hijos cuando se les da por confundir a la gente haciéndoles creer que fueron muy mal educados por sus padres.
- a los 60 años, porque antes tenés que encontrar los anteojos, así que te parece mejor tener un anticipo de lo que hay que ver y estar segura de si vale la pena levantarse para ir a buscarlos o no.
- a los 15, 20, 30, 40, 50 y 60: porque estás caminando por la calle con tu pareja cuando pasa en sentido contrario una diosa fatal caminando como en una pasarela, así que te es imprescindible parar las antenas para ver si a tu medio limón se le ocurre mirarla. Que ni se le ocurra, porque si se le ocurre, midió, todo lo que se te puede ocurrir decirle con una sola mirada directa a sus ojos y bien de frente.



Será que me siento identificadas que no tengo edad! todas son mis edades y ninguna.
En lo único que difiero, será porque no estoy en pareja hace mucho tiempo, en el último punto. Cambio la mina infernal por un buen ejemplar masculino, lo miro sin reparos….que lindos son!
besos
Alelí, es que las mujeres somos así, tenemos todas las edades al mismo tiempo… jaaa! Mirar a los ejemplares masculinos por la calle: pero bueno, me parece una EXCELENTE FORMA de cambiar rápidamente de estado civil! Vos mirá, mirá biennn fijo, a ver si encontrás al que andás buscando! PD: si la táctica llega a resultar, pasá el dato en este blog, eh? Acá todo consejo SIRVE para “las prójimas”! Cariños.
En el país del disimulo
la apariencia es lo esencial,
Una coima es un arreglo
Eso sí, disimulando,
Pa’que no quede mal.
No pasa nada, ‘ta todo bien.
La letra dice mucho mas, está completita aquí.
Es (again) de Miguel Cantilo.
Pero, ¿por-qué cazzo está tan enquistau el disimulo?
Un accionar que implica encubrir, fingir, disfrazar, solo pa’ que los demás no se percaten de (nuestras) veras intenciones.
Creo mucho mas sano, contemplar la belleza de la naturaleza y de la vida, en forma espontánea.
Esto evitaría el doble juego del disimulo. Quiero salir de esa franela hereditaria, de mentir para vivir.
La buena lectura, compañía, música y páginas piolas, son ingredientes necesarios pa’ erradicar el doble juego, y poder mirarnos a los ojos, tal como somos.
Quique, estoy en un todo de acuerdo con vos y con Cantilo, excepto para copiarte en un examen: ahí no hay tutía, hay que disimular porque si te pescan sos estudiante muerto. Yo nunca pude copiarme porque la situación me generaba mucho estrés y además tengo muy mala vista: eso de mirar de costado la página del compañero es para linces, nunca me salió ni el intento, mirá.
Y para todo el resto, es verdad, disimular es un esfuerzo bien al reverendo gas butano. Habrá que optimizar el uso de la energía (sobre todo ahora, en época de recortes energéticos).
JAJA MUY BUENO!!LA DE LOS 50 YA ME PASA AHORA A LOS 30, ESTABAMOS EN LA PLAYA ,MI HIJO QUERIA HACER PIS….OBVIAMENTE METETE EN EL MAR Y HACE TRANQUILO, YO DE ACA TE MIRO…..EL TIPO LLEGO A LA ORILLA SE BAJO LOS LOMPAS Y CUAL FUENTE DESPLEGO TODO SU CAUDAL FRENTE UNA PLAYA LLENA……..PARA ESTO YO YA ESTABA MIRANDO DONDE HACER UN POZO PARA ENTERRARME.
LO DE MIRAR A LA DIOSA QUE VIENE DE FRENTE………INEVITABLE, Y MUCHO MAS SANO HACERSE CARGO QUE BUSCAR EXCUSAS O MENTIRAS QUE NADIE VA A CREER….
OTRO CLASICO……SE TE PONE A HABLAR CARA A CARA UN ESCOTE INMENSO Y PENSAS, NO TENGO QUE MIRAR, TENGO QUE MANTENER LA VISTA EN LOS OJOS, NO ME TENGO QUE DISTRAER……..HASTA QUE ZAS, SE TE ESCAPO UN SEGUNDO LA MIRADA Y QUEDASTE COMO UN BABOSO!!…..Y ELLA CONSIGUIO SU OBJETIVO…
Jaaa! Dos cosas:
Lo de los pibes, es cierto, el papelón te puede pasar a cada edad del crío, desde que sos padre. Pero tu hijo es chiquito y los “papeloncitos” que hace todavía son re-tiernos. A mí me dan vergüenza ajena los pedazos de mastodontes ya más grandotes & maleducados. Me sacan de quicio! Los de la edad del pavo, ponéle. Como Bart Simpson pero en versión adolescente: imaginate.
Escote inmenso: nunca me pasó que me miraran así porque soy una tabla, por lo que cuando le pasa a otra me da mucha envidia, jaaa! Pero es gracioso, es muy gracioso ver a los hombres tratando de sostener la mirada de la señora pechugona, como si lo que hay frente a ellos fuese Jacques Cousteau en vez de una pichona de vedette… ja!
Impresionante Javi! Comparto del de los escotes, más que el escote inmenso, debo hacer grandes esfuerzos cuando el escote inmenso viene con relleno turgente. Dios mio! Cómo hacer para sostener la mirada a los ojos! Que dificil!
Porque cuando se escapa la vista, realmente, da verguenza…
La de los hijos es la tipica. Por ejemplo: mi hijo sale hacia el colegio y grita a viva voz en la puerta del supermercado “Paaaaa!.. me comprás un juguito que el CHINO ya abrióóó?” mientras el oriental mira socarronamente desde la caja viéndome como voy cambiando de color.
El chino, agradecido: clin caja! Qué tema los escotes, eh? Hasta las minas miramos cuando pasa otra mujer muy llamativa y muy escotada. Y miramos a nuestros maridos o novios, también, para que ni se les ocurrrrrrra mirarla con más atención que a un pescado muerto. Somos malas, malas malas… sobre todo, las que no tenemos escotes tan rellenos!
Lo de Javi me mató!!! porque a veces me pasa, ver como a un hombe se le van los ojos al escote, y me mato de risa!!
Pero, y no me mato de risa cuando me pasa a mi… tengo un hombre en frente y algo raro en los dientes y no quiero mirar pero es mas fuerte. Me pegunto si se darán cuenta, si es asi, son muy educados!!!
algunas cosas de las que decís me pasaron… yo vivi con el que describis a los 15, 20, 30, 40, 50 y 60…y es terrible!!! Menos mal que no soy la unica a la que le molesta!
un beso… voy a pispear a ver que hace la gente por ahi!
Yo nunca me voy a olvidar que en la facultad había un ayudante de Estadística al que le decían “Tobul”, por evidentes & obvias razones. Yo en ese tipo de materias tan “exactas” siempre me senté en el primer banco de la primera fila porque llenaban el pizarrón de jeroglíficos y soy muy chicata, así que si no me sentaba por esos lares, no veía nada y no podía seguir la clase. Cada vez que el profe se acercaba a mi pupitre y se apoyaba con las dos manos en los extremos para seguir explicando, YO ME QUERIA MORIR!!! Entonces me acuerdo que desde ahí abajo donde yo estaba sentada lo miraba fijamente a la barbilla como si ese lugar fuese el centro de un juego de dardos. Y no movía un milllímetro la mirada, hasta que el pobre pibe se alejaba un poco. Qué incómodo, pordió!
JA!!…..TENES RAZON MARCELO COMO EN TODO LO IMPORTANTE ES LO DE ADENTRO!!!
ANA SI LAS MUJERES LO TOMAN ASI, COMO ALGO DIVERTIDO, ME DEJAS MUCHO MAS TRANQUILO, ENTONCES NO SOY UN BABOSO…….. CAMBIO MIRADAS POR SONRISAS!!!
Espero no pasar verguenza en la playa porque tengo un grandote mastodonte de 1,82 y solo 13 años…edad ideal para dejarnos como el tujes en cualquier lugar.Con respecto a que miren una mujer nunca me molesto si la susodicha esta mas buena que comer el pollo con la mano,ahora si es un bagallo,si me enoja,Que mire ,pero que valga la pena .Si ya se soy bicho raro. queselevaser…se dice asi Molina?
Gaby, más de un hombre está envidiando a tu marido al leerte. El problema filosófico que se presenta aquí es el siguiente: qué es un bagayo, Gaby? Tengo miedo de establecer una frontera difusa y mooy accesible y que después de ese mínimo margen entren todas. Mejor sigo siendo así de jodida como soy, porque el fundamentalismo no deja lugar a dudas, jaaa!
Varón de 13 años: es un tema esa edad en los chicos, habrá que pasarla. Y encima 1,82: todavvvía puede “pegar un estirón”, jaaa! Midió.
Tomassini cada dicho que sale de tu boca es una máxima. El otro día te erigí un pequeño monumento por tu franca resistencia al Mc. Inferno y ahora resulta que sos comprensiva si se escapa una simple miradita.
Vieron para todos aquellos que dicen que la mujer perfecta no existe? Ja! Es amiga de la Molina nomás…
Es que Tomassini tiene sentido común y sentido de la estética, que no es menor en estos casos (hay que asumir que: “mi marido puede mirarla si está más buena que comer el pollo con las manos”, eh? Qué agallas!). Nokualkiera: es una mina de las que todavía no existen muchas, una evolucionada! Para mí es que tiene mucha seguridad en sí misma, ese es el punto fuerte acá, la causa de su permisividad.
Con el tema de las “miraditas”…voy por más y les cuento mi caso: mi marido tiene un negocio en el microcentro porteño y yo, después de mi trabajo, paso a ayudarlo por la tarde! Se pueden imaginar la cantidad de señoritas y señoras bien conservadas que entran por día, profesionales y oficinistas bien producidas y con ese “queseyo” que tanto gusta de las argentinas…
Yo soy la primera en comentarle a mi marido: -”Mirá que linda cola tiene esa chica!” (por ejemplo)
El mira lo necesario, me sonrie, y celebra la libertad de no tener que hacerlo a escondidas!!
Tiene mejor sabor saber que sin venda en los ojos, me sigue eligiendo, porque le gusto..si, pero por cosas muchas mas profundas aún a esta altura!!!
Saludos a todos, Vero, un gusto leerte, como siempre!
Es genial que seas la primera en admitirlo cuando llega una mujer linda al local, por una razón muy valedera: nosotras las mujeres somos las primeras en mirar a las otras mujeres cuando entran a un lugar en el que estamos, las “evaluamos” y a veces con todo detalle, como si tuviéramos un scanner en la mirada… ja! Entonces, ya que lo hacemos, está bueno admitirlo. De todos modos, a mí me cuesta mucho hacerlo, eh? Excepto cuando una mujer está muy bien arreglada o tiene un detalle singularmente lindo (que no implique lolas ni trasero!), ahí sí le hago un comentario a Cucurullo.
Si Cucurullo quisiera tener un negocio, supongo que le propondría uno de insumos para las Fuerzas Armadas, ponéle.
Me parece que cuando uno mira disimuladamente alguien o trata de pasar desapercibido, el otro también nos ve, aunque haga lo mismo. Prefiero, si paso cerca, claro, saludarlo y ver que cara pone y no que me “sorprendan” a mi.
Por otro lado, debe haber miles de situaciones como las que describe Verónica en las que sería mejor encerrarnos en un placard. En cuanto a la divertida descripción de Javier, sugiero rendirse, es inevitable que justo nos pesquen en el momento de flaquear!
Beso/abrazo. JM
Nooooo! No podés ser pescado en esa situación, ni tan pescado, Juan Manuel! No te pueden agarrar justo mirando!
Chicos, pordió, tienen que ser más rápidos que la luz en esas situaciones! Entrénense fuerte, como Rocky Balboa (taratáán taratáán), hagan cursos de superación personal, pero no sean pescados in fraganti!
Finalmente, con este post, “tanto trabajo para nada”… jaaaa!
Ché, no es sea un baboso incurable ni nada parecido, eh? Pero, si “muy ocasionalmente” te pasa lo que dice Javier, inevitablemente te pescarán. Dependerá del resto de la actitud y de la benevolencia de la dama el juicio que haga…
Vero muy bueno como siempre tu escrito. Ahora que dificil es para nosotros cuando viene una tremenda mujer de frente y con gran escote, es imposible no mirar aunque vayamos con nuestra pareja. luchas internamente por no mirar porque sabes que te van acribillar con la mirda, pero los ojos se te van solitos al escote, no los podemos manejar ja ja.
Bueno, Fabio, se ve que es así, instintivo nomás: todos los hombres dicen lo mismo! Entonces se tendrán que aguantar la mirada de reproche de la pareja como algo instintivo de la mujer, también, eh? Jaaa! Cariños y gracias por pasar.