“Salir del placard” salen los gays que dejan de mostrarse con novias oficiales & artificiales y buscan abiertamente ciudadanía en la patria de Ricky Martin (aunque él mismo sea un indocumentado / espalda mojada / sans papiers en su tierra).
Sin embargo, al borde de los cuarenta y sin ser gay (pero sí gay friendly) he comprobado que en la vida uno tiene más de un placard personal del que salir desafiando fornidas cerraduras propias o ajenas (propias, principalmente). Y yo he tenido que salir (o escapar huyendo hacia adelante, según el caso) de varios placards. Como tanta otra gente. Van ejemplos, propios y ajenos (propios, principalmente):
- Aceptar ofertas laborales en las que damos mucho más de lo que obtenemos a cambio (una de estas tres, por lo menos, debe devolvernos la empresa por el esfuerzo y el tiempo que entregamos ahí adentro: alta capacitación / experiencia de la hostia, un sueldo acorde, o disponibilidad de tiempo libre. Si no existe ninguna de las tres ventajas, habrá que moverse hacia otro trabajo, porque permanecer en ese lugar autofabricándonos expectativas que son puro humo nos hace cómplices de la situación, no víctimas).
- Quedarnos atados a relaciones de pareja que nos otorgan una falsa sensación de seguridad exterior, porque disfrazan una comodidad vacía ocupando el espacio que antes correspondía al amor y la alegría. Y entonces nos transformamos en hombres o mujeres más bien tirando a insensibles, pasivos, alejados de esa vida amorosa sana y auténtica que soñábamos “cuando soñábamos”.
- Realizar actividades que nos gustan poco y nada, que aborrecemos o que para nosotros equivalen, simplemente, a una pérdida de tiempo, sin poner algo de empeño en descubrir alguna otra actividad que la reemplace (aunque sea en parte) y que realmente nos apasione, una ocupación que para nosotros valga la pena y a la que podamos dedicarle aunque sea unos pocos momentos del día.
- Compartir tiempo con gente que nos desagrada o nos resulta indiferente, sin elegirla para nuestra vida desde el afecto o la admiración, sino simplemente “porque están ahí”.
- Comer sin hambre “para no tirarlo a la basura”, dormir sin sueño “porque todos en casa duermen”, criticar a nuestros amigos con otros amigos “porque salió el tema / porque sinódequéhablamos.”
Vale decir, actuar de un modo que nos violenta, que no es compatible ni por asomo con nuestra identidad o nuestra forma de ser, por comodidad, por el “qué dirán”, por no pensar en lo que estamos haciendo, y perdiéndonos en el camino a nosotros mismos, ya que estamos.
Salir del placard tiene que ser liberador, aunque al principio parezca un trabajito de esos que solamente encaraba el viejo Hércules. Habrá que hacerlo, chicos. Vos animate, Ricky, que nosotros también, de vez en cuando, aunamos fuerzas y nos animamos.



El escrito VeroMoliniano es una madeja, con infinidad de puntas.
Una invitación no solo a salir del placard, sino a romper con aquello que hacemos sin saber por-qué. Pero que de tanto repetirlo, y no cuestionarlo, el cuerpo y la mente, se acostumbran y lo incorporan a la rutina.
Algo así, como hacer un viaje de Neuquén a Río Negro, y pasar (sin saber por-qué) por San Luis.
Comer, dormir, o vivir porque si, pero sin sueños, o sin recordarlos. Ya lo cantaba Marcelo San Juan, “el hombre que no sueña, vive solo por la mitad”.
Y cierro con la obra de un poeta metido a cantor, como Miguelito Cantilo, mirá lo que pone sobre el tapete, como pa’ salir del placard:
Ese sol es el mismo de ayer
Pero vos podes ser
Alguien nuevo cada día.
Amigo, no dejes que te hagan bolsa
Los cambios de la palanca
La caja del corazón.
Si el mundo da vueltas en torno a un eje
No lo imites que te vuelve
Aburrido como él.
Todo hay que renovarlo
Y hay que cambiarlo por novedad
Aunque para guiarnos
Siempre haya leyes que respetar
Por eso amigo, guarda con la rutina
Que te blanquea la sien
Guarda con la rutina
Guau! Cuánta bibliografía de soporte, Quique! Son buenísimas fuentes para sacudir la sien y que no nos ganen la rutina, el qué dirán, el no pensar. Muchos cariños!
¡Qué decir! Todo muy cierto. De hecho, ahora me voy lleno de dudas.
Che, si te sobra comida y no tenés hambre, ya sabés… tupper y a tu hermanito.
Beso
Pato, yo te doy la comida pero vos devolveme los tuppers. Todavía estoy esperando el tupper en el que te llevaste la paella, pero bué, supongo que ese préstamo ya prescribió, no? La próxima vianda va en antiguos envases de helado marca “Ice Cream”, que si se van de casa no los extraño para nada…
Si señora!!!
totalmente de acuerdo.
Saliendo del placard!!!! aunque cueste!
un beso
Amén, Ana! Es que, si te ponés a pensar, siempre falta lugar en el placard para guardar cosas, no es justo que ADEMAS estemos nosotras viviendo ahí… jaaa!
Che que bueno el post! Y por los comentarios me doy cuenta que formamos el grupete de gente que esta haciendo todos los esfuerzos posibles (terapia-terapias alternativas- lo que venga, mediante) para no bancarse mas las cosas que uno no quiere.
Somos finitos (en el sentido de durabilidad lo digo, no por los kilos jajajaja) y no vale la pena perder el tiempo con vinculos, salidas, eventos, cursos, trabajos que no nos reporten un minimo de crecimiento.
Besos! Genial el post y como dice Quique tiene muchisimas puntas a las que volver en cualquier momentillo…
Ya es terapia grupal, no? Como en “Vulnerables”, ese programa de allá lejos y hace tiempo… ja! PD, ya que estamos: quiero ser más finita, no en durabilidad (quiero vivir muchos muchos años) pero sí adelgazar un par de kilos. Comerme lo que sobra “para no tirarlo” no aiuda, Marce, no aiudddaaa! Cariños.
genial!!coincido totalmente!! que bueno , me siento identificada con todas las opiniones, siento mucho no tener la flexibilidad verbal como para expresarlo, pero admiro a quienes lo hace por mi !!!
Es asi, hay personas q viven con un gran peso en sus vidas, no solo dentro del placard, sino tambien cargandoselo al hombro, con todo su contenido puesto. haciendo cosas, o estando con gente q hace rato no les hace bien, con un gran terror a los cambios, y tambien x comodidad no?
Un placard encima de los hombros es MUCHO peso, es verdad, Celia, habrá que revolearlo por ahí en la primera oportunidad que se nos presente!
Besos!
Muy bueno, Vero! Un muy pequeño aporte adicional sería pensar qué actitud tomamos cuando los que salen del placard son los otros. Y tengamos muchisímo cuidado con no encerrar a nadie en uno nuestro! Un beso y gracias! JM
Jaaaa! Es cierto eso, no? No se me había ocurrido, pero podddría pasar que encontráramos grandes vestidores con una multitú de gente metida dentro junto con una. Dios no lo permita, doctor!
Y no es menor ese aporte de vivir y dejar vivir e incluso apoyar la moción cuando el que sale del placard es algún otro. Cariños.
QUE, RICKY ES GAY???……NO LO PUEDO CREER
SALIR DEL PLACARD, TODO UN TEMA, PERO COMO DICE JMB, HAY QUE ESTAR PREPARADO PARA ACEPTAR A LOS OTROS QUE TAMBIEN SALEN, CREO QUE POR AHI SE EMPIESA.
ES MUY DIFICIL DAR EL PRIMER PASO, PERO A MEDIDA QUE CRECEMOS Y NOS SENTIMOS MAS SEGUROS DE NOSOTROS MISMOS NOS IMPORTA MENOS EL QUE DIRAN.
EL ESTAR ATADO A UNA PAREJA SOLO POR EL QUE DIRAN O POR LOS HIJOS, ME PARECE JODIDISIMO!, HACE POCO HABLAMOS ESTO CON UNA AMIGA EN COMUN (MARCE), ESTAS HABLANDO DE TU FELICIDAD DE ESTAR ATADO A UNA RELACION QUE TE HACE INFELIZ DE POR VIDA…..NI EN PEDO.
CON EL TIEMPO LAS COSAS EN UNA PAREJA PUEDEN CAMBIAR PERO HAY QUE ADAPTARSE A ESOS CAMBIOS, SI UNO HACE TODO POR SER Y HACER FELIZ Y NO VA, Y SI ESE ADAPTARSE SIGNIFICA BUSCAR TU FELICIDAD EN OTRA PERSONA ADELANTE…….LO PERFECTO NO EXISTE, UNA LASTIMA!
Y ESTO VA PARA TODO LO QUE NO NOS HACE FELIZ, HAY QUE SALIR DE ESO, NO ES FACIL, NO ME ES FACIL, PERO HAY QUE INTENTAR …..ASI SEAN LOS ULTIMOS AÑOS DE NUESTRA VIDA ES MUY IMPORTANTE QUE SEAN LOS MAS FELICES NO?
Bueno, yo te voy a confesar algo, Javi: durante mucho tiempo creí en que había que mantener los placards como estaban: cerrados (y encima, conmigo adentro). Me refiero a que tenía una concepción del sacrificio como forma de demostrar otras cosas (afecto, valor, amor propio), pero sin que tuviera un fundamento ese sacrificio en particular. Me refiero a que hacer sacrificios fundados me parece bien bien (por tu familia que adorás, por ese trabajo que te gusta, etc.), ahora, hacerlos porque tenés establecida una categoría “superior” para el sacrificio (y para el que los hace, que viene a ser una especie de mártir), es un poco flojo, no? Bueno, te cuento que me costó algunos años revertir esa concepción de las cosas… y por eso hoy creo tanto en la importancia de preguntarse para qué y porqué se hacen determinados sacrificios gigantes, y si la primera respuesta es “por vergüenza / el qué dirán”, “temor”, “porque no pensé en otra alternativa”, o “porque si me cuesta tanto seguro que tiene más valor”, supongo que habrá que plantearse otras opciones, como bien comentaban vos y Marce. Cariños.
TOTALMENTE DEACUERDO CON VOS Y TAMBIEN PIENSO QUE ESTA BIEN EL ESFUERZO Y PELEAR POR LO QUE UNO AMA O ELIGE, PERO CUANDO ESO SE VUELVE UN SUFRIMIENTO DE DONDE YA NO HAY FORMA DE SALIR,CUANDO NO VES RETRIBUIDO EL AMOR Y EL EMPEÑO QUE VOS LE PONES A LA SITUACION, NO ES BUENO QUEDARSE CON ESO, COMO BIEN DECIS ENCARNADO EN UNA ESPECIE DE MARTIR, TAL VEZ CUANDO LO ESCRIBO SUENO COMO QUE LA TENGO CLARA Y COMO SUPERADO Y NADA MAS LEJOS DE ESTO, PERO ES ALGO EN LO QUE ESTOY TRABAJANDO Y CUESTA MUCHO, PERO SI CREO QUE ES EL CAMINO CORRECTO, POR LO MENOS PARA MI, POR ESO ESTOY MUY DEACUERDO CON SALIR DEL PLACARD, Y ESTE TIPO DE POST Y LOS COMENTARIOS QUE SE SUMAN AYUDAN MUCHO A PLANTEARSE Y REPLANTEARSE COSAS MUY PRODUCTIVAS.
Hola Vero me encantó este post y también los aportes de cada uno de los comentarios hechos, es cierto se ha formado una miniterapia grupal. Me parece más que saludable, por lo menos, abrir el placard, airearlo y saber el por qué estamos o seguimos encerrados ya es un logro, porque son tantas las veces que nos vemos inmersos en lo cotidiano que ni siquiera tomamos debida conciencia del para qué y el por qué como bien vos dijiste. Creo que para salir del placard debemos reconocernos nosotros mismos, aceptarnos y atrevernos a realizar esos cambios, que no son fáciles pero sabiendo que ese cambio es para mejor y que una vez hecho tampoco será permanente porque con el tiempo nos puede encerrar en otro placard al que luego deberemos abrir y salir.
Hay ahí otra idea novedosa, Adriana: es bueno hacer la gimnasia de salir de los placards propios cada tanto, porque sieeempre habrá alguno nuevo del que escapar: el mundo es ancho y ajeno, nosotros cambiamos, nuestras ideas se airean y se expanden y de pronto comprendemos que, de nuevo y sin saber cómo, anduvimos encajonándolo todo!
Muchos cariños!