El problema de los estereotipos es que están destinados a permanecer fijos e inamovibles en el cristalero de la imaginación popular. Es entonces cuando una generación de autoproclamadas fans de Carrie, que delira por la fauna y flora de New York plagada de cocktails Cosmopolitan y zapatitos Manolo Blahnik (pero que vive en Buenos Aires), una década después de haberse aprendido de memoria todo el libreto de la famosa serie “Sex and the City“, no sabe cómo actuaría el famoso personaje si tuviese un hijo en edad escolar que, tarde o temprano, se propusiera aterrizar en un Mc Donald’s atestado de gente como la Bolsa de Tokio, arrastrando a su madre hasta la caja registradora. La sufrida Carrie, siempre vestida de diseñador, usaría zapatitos Manolo en el Reino de Ronald? (nunca, nunca vi una madre con zapatitos Manolo o Jimmy Choo en un Mc Donald’s, supongo que Carrie será la primera).
Habrá de ser una experiencia traumática para cualquiera de “nosotras” (la Carrie original y todas las sucedáneas). Porque luego de haber sido (noten el tiempo pasado) mujeres totalmente independientes, visitantes frecuentes de coquetos restaurantes y, sobre todo, solteras, ahora de un día para el otro (así se siente, por lo menos) sabemos de las incomodidades que implica ser madres de familia de niños pequeños. Por ejemplo, a veces apenas adivinamos qué es lo que comemos (comimos?) y pagamos lo que sea por juguetitos de cartón que acompañan la comida de cartón (el “accesorio que sigue a lo principal”… qué es en este caso lo accesorio, y qué es lo principal?).
No me voy a quejar de mi familia porque está claro que es lo mejor que tengo y supe conseguir (podría escribir un himno en homenaje a lo linda que me salió), pero no les voy a negar que a veces me siento saturada al ver que soy una más dentro de la inmensa cantidad de padres y madres que cohabitan de vez en cuando en este sufriente antro de perdición infantil.
Me molestan las largas colas para hacer el pedido, los menúes exhibidos en esas fotos que nunca coinciden ni por asomo con las minúsculas porciones que nos sirven en las bandejas (a pesar de los colores chillones del packaging, la comida servida ahí, en vivo y en directo, tiene un aire deprimente a comida de cárcel), las proporciones irracionales de los “aderezos” entregados por sus empleados autómatas (cuatro sobrecitos de sal por cada sachet de mayonesa), el espantoso café de filtro o, lo que es rarísimo, la ridícula pretensión de que ese sector de “nueva” cafetería color avellana alias “Mc Café” es un auténtico café gourmet (?).
Los juguetes que acompañan las cajitas felices parecen la muestra gratis de un souvenir para ingenieros enanos (por qué serán tan difíciles de entender esos instructivos dibujados en las bolsitas?) o, lo que es peor, objetos tan deprimentes que no existe juego que se pueda jugar con ellos (qué se hace con la cabeza suelta de una Chica Superpoderosa, fabricada en trapo, que es lo que le tocó a Mile ayer en suerte?).
Si lográs pagar sin que te interrumpan a cada rato con increíbles promociones (le gustaría ampliar su Coca Cola a un bidón de 5 litros de hielo por cincuenta centavos?), te será ejectado del mostrador el pedido lleno de fritangas de tus hijos, las diez piecitas de ese juguete inútil y tu café recalentado. Entonces intentarás amontonar el contenido de las bandejas en una sola, buscar sorbetes y servilletas -que siempre están en la otra punta del local-, tomar de las manos a tus hijos y tu bolso y todos, en desordenada procesión tras la bandeja, se propondrán encontrar una mesa frente al pelotero -querrás vigilar de cerca a tus niños cuando cuelguen como salvajes de la punta de cada uno de esos juegos-. Pero en ese momento, leerás un cartel bien visible y simpático que está pegado en la puerta de ese sector y que reza así: “Pelotero cerrado por festejo de cumpleaños de Fulanito, desde este mismo instante y hasta dentro de dos horas o el momento en que usted colapse, señora, lo que ocurra primero.”
Para rematar la situación, al minuto aparecerá otra “empleada del mes” portando la carta de postres (que tus hijos, que todavía no tocaron la comida de cartón, ya estarán eligiendo). Si en esa hecatombe infantil apenas contenida “del lado de afuera” del pelotero la empleada del mes ofreciera Cosmopolitans entre las madres desesperadas que en otra vida fueron Carries, tendría un éxito rotundo.



A mí me gusta el café de filtro ($4.50) de Mc Donald’s.
Te lo dan con tapita térmica, che.
Es un assssco, Pato! Lo único bueno es que el vaso contiene como medio litro… éééso es lo que te debe gustar del coffee de Ronaldo, si te conoceré, mirá!
Hace tantos años que soy madre que ya no me acuerdo cómo era ser independiente. Pero, a no desesperar, hay luz al final del túnel. El tiempo pasa y terminás yendo a restaurants de comida étnica con tus hijas
Besos
Me lo jurás, no? Estoy esperando ANSIOSAMENTE ese momento!
Me olvidaba, yo también ODIABA cuando las llevaba a McPato por el pelotero y me encontraba con el dichoso cartelito de CERRADO POR CUMPLEAÑOS
Besos
El cartel debería estar bien adelante, para que una evite comprar toda esa montaña de fritos y cartón que es la excusa para hacer uso del pelotero, no? Pero el cartel no se exhibe junto a las cajas registradoras, sino en la puerta del sector de juegos. Es un jodido este Ronaldo, eh?
Vero,tengo un hijo de 13 y una princesa de 7 años,y doy fe que jamas los lleve ni los llevare a Mc Donald’s.Hay cosas que se discuten y otras que no.Esta entra en la segunda.No me gusta la atencion,la comida deja bastante que desear,por lo general estan en el medio de los shoppings ( lugar que visito 2 veces por año con suerte)y ademas este payasin me cae bastante gordo. Manuel que a veces sale solo con sus amigos y va a algun shopping seguramente comera esas abominables hamburguesas,pero ya esta como para decidir donde quiere comer.Como decia Ghandi…por lo menos yo,NO!
Nada tan cierto como lo describis!! todas las madres hemos odiado en algun momento y las seguiremos odiando a estas excursiones con los niños al MD, pero no se q fuerza irrefrenable hace, q volvamos a ir , y a ir nuevamente.(lo hago con niños hace 14 años !!!)
Gracias a Dios ! mis hijos han crecido, aún asi cada tanto pasamos x alguno, pero ya no en la lucha x conseguir el juguetitoo tan preciado,ya no los arrglams con esas minusculas hamburguesas y mini papas q te dan en la CF.
Pero como dice Amanda, el tiempo pasa, y nosostros con ellos, ya fui a ver a ACDC, ahora me toca llevarlo a ver Attaque 77,a alguna banda de punk rock, sacar entradas para los Gun´s…espero que despues no se le ocurra ir a un Mc D.!!!!
Gaby, esa frase la habrá dicho Gandhi, pero te juro que aplicada a este post es lo más onda Carrie que he escuchado nunca… jaaaa! Por lo de no pisar (con zapatos exclusivos o sin ellos) un Mc D’s, digo. Por otro lado, lo de no pisar nunca un shopping, ya es más Gandhi que otra cosa.
Buenísima tu iniciativa de matar con la indiferencia estos lugares no sanctos para nuestros hijos. Para copiar, mi querida! Cariños!
Celia, veo que la cosa puede ponerse peor: megarrrrecital & Mc Donald’s como broche de oro parecería como mucho, no? En fin, iremos viendo. Porque también es cierto que la resistencia de una para estas situaciones a las que nos someten los hijos se acrecienta con el tiempo, también.
yo les diría a esas madres que disfruten esos momentos, aunque sea en Mc.loquesea, porque es una etapa de los chicos, y es parte del verlos crecer… es tan de ellos como habrán sido otras cosas para nosotros cuando eramos chicos.
Despues vuelve a haber tiempo para uno.
Para mi lo mejor es compartir esas cosas con ellos, sea una comida chatarra o un recital en river de roger Waters..quien me quita lo bailado???
un beso
Ana, creo que diste en el clavo: habrá que disfrutarlo TODO, incluso de aquello que nunca imaginamos que podía ser disfrutable. Viste cómo va cambiando una, no? MUY loco todo. Cosa de alquimistas, digo, el efecto del tiempo sobre el ser humano.(Y justo ahora que te escribo esto me viene a la mente “Siddharta”, el librito de Hesse, que describe tan bien cómo va cambiando uno según la edad que atraviesa, no?)
Vero: no luches contra el enemigo, únetele.
Te faltó agregar esa salsa de porquería (ketchup con cebolla) que le meten a todo intento de hamburguesa y que siempre hay que esperar 1 hora para que sea SÓLO el intento de hamburguesa, sin la salsa. A mi niña también la he llevado, le encanta. Una vez fuimos a comer a un resto armenio y terminó comiendo pan. En mi adolescencia yo iba bastante seguido, y ahora no voy ni loca, prefiero pedir pizza y empanadas. A nuestras niñas les va a suceder lo mismo, es cuestión de tiempo y desarrollo de papilas gustativas. Besos!
Puede ser cierto eso de que con el tiempo ellas TAMBIEN cambien, no? Porque la “mala noticia” (?) es que nosotras hemos cambiado hasta comer en Mc Donald’s, pero la buena noticia es que las niñas también lo harán… y nos invitarán a comer sushi cuando cobren su primer sueldo!
La imagen q uno se tiene de uno, va cambiando con el tiempo y con los vinculos q uno va armando, y los hijos nos producen uno de esos maravillosos cambios, q a pesar de nuestras quejas, lo disfrutamos mucho!! cumplas o no con el manual sex and the city a rajatabla, es probable q algo de eso se pierda ,pero para ganar otras!!
y si! hay q tratar de disfrutar cada momento,x suerte no tengo tantas resistencias,eso si!, prefiero mil veces acompañanarlo a un recital de Attaque hasta que me exploten los oidos, que seguir consumiendo los combos con hamburguesas asesinas de balanzas, q aumentan mi colesterol hasta el punto de confesiones semanales en mi reunion del Dieta Club !!!
Así es, Celia! Cuando me refería a que se acrecienta la resistencia de una para estas situaciones, hablaba de que se acrecienta nuestro “aguante” como madres, no de resistencias como “reparos” o “dificultades para aceptar.” Yo creo en lo que vos decís, con el tiempo nos vamos volviendo más flexibles. Ahora, por otro lado, qué jodidos los de Mac D’s… podrían hacer una comida con un pokkkittto más de calidad, che! Lo que me molesta es el mal servicio y la mala calidad, no acompañarla a mi hija a ir ahí. Como bien decís, es mejor el recital de Attaque, toda la vida!!
Comprendido lo de la “resistencia” (sorry, mucho psicoanalisis encima)
Totalmente de acuerdo,son unos chotos podrian inventar algo mas sano no?
ya casi ni voy a McD, mis hijos para hamburguesas, eligen Mostaza, como “menos peor”, o x lo menos mas tamaño en consistencia sólida…
Aguante la Tomassini y su sostenida resistencia activa al Mc. Pachaso! Mas de lado de Ana, y de la caterba de padres que van a gusto o contragusto a ese sagrado templo, disfruto de la flora y de la fauna cada vez que voy.
Hamburguesas ni soñando, aplico ensalada mientras mis hijos se “clavan” alguno de esos increibles mierdi-combos.
Faltó mencionar y no quiero que caigan en el olvido: el yogur con cereales donde la empleada del mes te pone un leve touch de ojuelas de cereal. El Mc. Pachaso la debe tener sentenciada que si llega a poner 2 hojuelas mas van a la quiebra porque las cuentan como oro en polvo.
El cafe recalentado alla gourmet es lo mas. Salis con el vaso y el cartoncito para no quemarse y maletin en mano te sentis en “Secretaria Ejecutiva” o en “Wall Street”…
Y los Mc. Juguetes que en epoca de mi hijo mayor eran divinos, son la muestra de la decadencia y la penetración taiwanesa en la industria yanqui. No sabes si coleccionarlos o regalarlos en la puerta! Cada vez vienen mas horribles!
Y todos miramos con cara de “Y este muñecardo que hace?” “Canta, habla, baila, mueve la cola o todo junto? Donde está la cabeza y donde esta la cola?”
Para cerrar… los desafio a que pidan una hamburguesa pero SIN pepino. Es infaltable, se van a acumular en la caja unas diez o quince personas hasta que la cajera llame al supervisor y éste al gerente para que autorice en carácter de excepción sacarle la rodaja de pepino al Mc. Barbacoso. “Deja, mi chielo, se lo saco con los dedos, se lo saco”!
Jaaa! Lo del pepino es increíble, no? Yo a Mile le pido siempre mcnuggets (esas masitas de pollo recontra frito), nunca hamburguesas, así que ya ni sé cómo son. Yo recuerdo, de adolescente, haber ido muy frecuentemente a Food Rockers(se llamaba así? ahora me agarró una laguna mental) a comer hamburguesas y eran riquííísimas! El local estaba sobre Av. Santa Fe, de eso también me acuerdo. Pero como dicen otros comentarios por ahí, después crecí, cambié de gustos y ya no pisé más un local de comida chatarra… hasta ahora, que con Mile tenemos PASION por los juguetitos (y decepción, después, claro, cuando los tenemos realmente en nuestras manos) y, sobre todo, por el pelotero todo colorido…
No soy fanático de los Mac, pero respeto la oferta.
Les veo ciertas cualidades: varios locales son limpios, en general tienen baños aceptables, cuentan con diarios pa’ leer, el café con leche que sirven me gusta, y ese simil pebete de pseudo jamón y queso naranja es bueno como desayuno.
El marketing que tienen es molesto/insidioso. El payasito suena a joda capussottiana, y los precios son caros.
Si vas a tomar un café y permanecer dentro del local por menos de 40′, la cosa es soportable.
Más aún, estimo como el mejor de los locales el de Larrea entre Peña y José Andrés Pacheco de Melo, ubicado en el primer piso, cerca de la ventana con vista a la Plaza República del Paraguay.
Ya que de este modo, uno puede abstraerse del bolonki que pulula en los locales. La prueba del pelotero es una especie de electroshock moderno, ande se nota la agresividad que le transmitimos a los párvulos, y algunos padres que pugnan por demostrar que las conductas de sus hijos, siguen los modelos paternos.
Mac lleva años en Argentina. La cadena arrancó en 1940, en California, sobre la ruta 66. Su limpieza y rápida atención, subyugó a Ray Kroc, quien compró el negocio en 1955, y expandió este restaurant a la cadena que hoy conocemos/padecemos.
Quizá Fast Food Nation, nos permita tener otra mirada (I-Sat 7.2,22:00; 18.2 22:00, 26.2 0:30), y entender que no es solo la oferta, sino el increíble cambio de hábitos que estamos teniendo, y que (muchas veces) no percibimos.
Quique, eso que decís de nuestras conductas y cambios de hábitos, es tan cierto! Recuerdo haber leído en la década de los ochenta un libro que hablaba sobre toda la historia de la cadena (estaba muy de moda el estudio de las franquicias) y es cierto, es impresionante. El negocio inmobiliario de Mc. D’s en su comienzo fue fenomenal, la compra en escala y los procesos de preparación de comida tan detallados. Perfectos. Pero la calidad actual de los productos es muy inferior a la que posibilitó el desarrollo de la firma y, definitivamente, ya hay opciones mejores en lo gatronómico (pero no tienen “cajita feliz” ni peloteros).
La conducta de los chicos dentro de los juegos es DESAFORADA en muchos casos, estoy de acuerdo con vos. Entre que los chicos se cuelgan de los peloteros como si fuesen monos, y que además ahí se come todo con las manos, ya parecemos animales de la jungla hechos y derechos. Cambio de hábitos, to-ta-lesss! Voy a visitar tu Mc D’s favorito cuando ande por la zona con mi gordita (somos bastante paseanderas).
Poco tengo para agregar. Realmente no me gusta nada ninguno de los negocios de comida rápida El olor antes de entrar ya me impiden, casi hacerlo. Cuando mis hijos eran más chicos, a veces no podía/sabía cómo evitarlos. Hoy estoy muy contento que ya a ellos no les guste comer grasas y comida chatarra y prefieran las comidas naturales. Creo que es parte de un “combo” de vida sana que puede lograrse con paciencia, ejemplo y cierta flexibilidad. Saludos y mi solidaridad con quienes aún lo lograron zafar del todo de esos desvaríos marketineros tan bien pensados para subyugar a nuestros niños. JM
Bué, gracias por los saludos y tu recuerdo para los que todavía andamos navegando esas aguas. Ya llegaremos, Juan Manuel, ya llegaremos… acá somos MUUUY optimistas!
Me encanto lo de Ana, DISFRUTAR cada etapa!!!! Creo q es la clave.- Bien por vos Ana, comiendo una “burguer” seguro sentis que es una “trucha patagonica sobre colchon de verdes y suaves petalos de endivias salseadaconunasartadeinteligibledescripcionculinaria” jaaaaa!!!!
Soy vegetariana desde los 14 años, (SIIIII desde hace un millon de años!!!!!!!!!) pero si uno ve el vaso medio lleno y con mucha onda, encuentra en mcd una ensalada ceasar que no es la de kansas, pero q saca el hambre del momento bastaaaante decentemente, mientras los chicos estan en el séptimo paraiso una vez por mes, cuando les toca ir (y a nosotros llevarlos).-
Y en el mc cafe hay unos muffins (recomiendo los de limon o frambuesa QUE SON RIQUISIMOS!!!!) y en el colmo de la gordura, una torta pirineos para compartir con la parejahermanaamigapadre que te este acompañando, aunque el cafe no sea el mejor, pero es lo que hay.-
Porque después de todo, y como ya fue discusiòn en este blog tan querido, a veces la comida es una excusa, y lo que realmente importa es la mirada que te cruzas con la persona que amas en un restaurante berreta porque no tenes un peso, o ver a tu hijo feliz xq justo “ese” dia, en la bendita cajita estaba “el” juguete que taaaaanto queria o porque ese bar de la esquina de beiro no será zen, ni in, ni minimalista, pero está josé que ya sabe lo que cada una quiere, o esa moza simpatica que a veces nos trae mas jugos “grandes” de los que nos corresponden y estan esas tostadas ricas (las del pan redondito, no frances eh, aunque engorde) y que siempre tiene “esa” mesa, la que esta cerca de la ventana, la “nuestra”, esperandonos para las que sin necesidad de avisar, vamos cayendo, para empezar el dia charlando, riendonos, “amigueando” a primera hora de la mañana.-
Y les juro q no me importa que sea la mision de beiró y no un ¨coqueto¨bristó parlemitano, porque en ese bar de barrio empiezo el dia con una sonrisa con mis queridas amigas … aunque ahi nunca sepan lo que es un quiche, un ristretto o un “pancake”
ME ENCANTO este comentario, Adry! Así, entero, no le sobra ni le falta nada! Estoy muy muy de acuerdo con él, habrá que enviárselo a Carrie un día de estos, es la respuesta que esa chica anda buscando aunque todavía no la pueda encontrar. Un beso gigante, nena (PD: extraño MUCHO los cafecitos de Beiró).
PERRRRRRDON, “CUPCAKE”, NO PANCAKE, JAJAJAJJ!!!!
Riquísimos los dos!
POR SUERTE MC ME QUEDA LEJOS , PERO CADA VIAJE A BS AS NO PUEDO ESCAPAR DE LLEVAR A MI HIJO A MC D, LA CAJITA FELIZ ES SU UNICO OBJETIVO Y EL MOTIVO DE MI CARITA INFELIZ!
YO UN CAFE EN TENTISIMO….SISI….CON TORTA Y QUE, SOY UN GORDITO!!
LO QUE NO ENTIENDO ES: A LAS 11 HS – 13 HS – 15HS – 17 HS – 18 HS , SE COME HAMBURGUESAS A CUALQUIER HORA?…..
CON EL 50ct MAS TE LLEVAS…. + 50 + 50 +50 +50 …….CUANDO TE QUERES ACORDAR TENES ACCIONES EN LA EMPRESA.
LOS UNIFORMES DE LAS EMPLEADAS SON MUY POCOS SEXIS, OTRO MOTIVO PARA NO IR….
EL PAYASO ME DA MIEDO!!!……..ME HACE ACORDAR A IT!
LA FOTO DEL EMPLEADO DEL MESSS……NONO…POBRE GENTE!!, POR QUE LOS EXPONEN ASI!
Jaaaa! Ahí pusiste todos los “grandes hits” de Mac Donald’s, eh? Tentíssimo es mucho mejor, sin lugar a dudas! Los uniformes de las chicas de Mc. D’s son como de estación de servicio (con gorra tipo cup, encima, cuando están adentro de un lugar techado y con luz artificial), el payaso es teshible y la foto es de “wanted” policial, es cierto! Cuando vengan a Baires hagamos un descontrol total: llevemos a nuestros hijos todos juntos al pelotero (including Marce, obviamente). Soy grossa para proponer encuentros, eh? jaaa!
OK MC D PARA TODO EL MUNDO!!!!…………ME EMPIESO A PREPARAR PSICOLOGICAMENTE DESDE AHORA…………MC D ME ENCANTA!!!