Y entonces un día cualquiera se terminó el “Noviazgo con Papeles”, como había bautizado un jefe mío a ese matrimonio también mío. Yo era muy joven, el novio había asumido su rol desde hacía más de mil vidas y mi vestido blanco merengue le dio –como se estila en estos casos- la bienvenida a nuestra aniñada vida de recién casados. No recuerdo mucho más de aquel breve matrimonio que terminó, con el tiempo y como era de esperarse, con los papeles de divorcio muy en orden. Porque así fuimos siempre de formales y ordenados, mi Novio con Papeles y yo.
Un detalle “de color”, sin embargo, me viene a la memoria: entre los tantos invitados a la fiesta de bodas, había un ex compañero de trabajo que muchos años más tarde sería mi marido –en segundas nupcias, más maduradas y exitosas-, pero en esos primeros días de fiesta, pompas y circunstancias hubiese sido totalmente impensable semejante vuelta del destino. Y definitivamente, un desorden.
El problema es que el desorden nunca me dejó pensar muy bien. Y yo, con los pensamientos encorsetados y a la deriva –fea combinación- me siento muy incómoda, como bloqueada. Así fue que cuando comencé a salir con este señor que había sido compañero de trabajo, invitado a la fiesta y ya se perfilaba como el Amor de mi Vida, se me tildaron todos los cables que conectaban las neuronas y por un instante entreví el Fin del Mundo. Sé que el asunto así descripto suena de un apasionado romanticismo y de hecho así fue, pero también se tornaba pesado de digerir junto a Todo lo Otro (no sabía bien dónde guardar mi “casi flamante” vestido blanco merengue) y a mí, ya les dije, esos desórdenes descompartimentados no me dejan pensar muy bien.
Así las cosas, fui una novia (cómo, otra vez de novia?) muy difícil para el Amor de mi Vida. Si bien me reía a cada rato de la situación, también lo cuestionaba todo y ponía en juego la relación cada dos por tres. El Amor de mi Vida es un hombre de pocas palabras, pero con sus acciones va demostrando cuál es su intención y sus sueños. Lo suyo es más bien fácil de interpretar cuando le prestás atención en el día a día: si va para adelante, es porque pretende ir por esa senda y no desandarla, a menos que un tsunami de esos que rajan la tierra le abra en dos el camino frente a él. Porque es de tomarse su tiempo para tomar decisiones, pero cuando las toma no se echa atrás: el hombre es muy coherente entre lo que hace, siente y piensa.
Yo, en cambio, estaba pasando por una etapa algo pendular: iba y venía, quería y no quería, sabía todo y al rato no sabía nada. Andaba por la vida a bordo de un temperamento absolutamente inestable y lo que afirmaba a la mañana podía refutarlo a la tarde con la misma seguridad. Francamente insoportable. Pero algo tenía en claro: yo a este hombre lo quería.
Un día, entre las tantas idas y venidas de rigor –él manejaba el auto, yo desandaba nuevamente nuestra historia-, el Amor de mi Vida se cansó. Y justo cuando yo me entretenía argumentando las mil razones por las que no sabía si era buena para nosotros esa idea tan nueva de estar juntos, el auto estacionó frente a mi casa con una frenada en seco. Abrió la puerta de mi lado gentilmente –el Amor de mi Vida no pierde la compostura aunque le rompan el corazón-, me dio la razón y me despidió de su auto y de su vida sin más trámite. Estaba enamorado de mí, pero estaba harto de toda la situación, también, me dijo.
Y así se abrió frente a mí un pozo negro de angustia y de desconcierto: yo había abierto la compuerta de esa ruptura, pero el Amor de mi Vida había cruzado el dintel y cerrado la puerta detrás de él, dejándome de este lado del mundo sola y con el alma rota en pedacitos.
(A no desesperar, mis queridos: esta historia continuará mañana)



qué nostalgias, qué jóvenes que eramos.
las cosas que hace uno en esas épocas, y hoy mirando para atrás pareciera que todo fuera tan simple !!!
es verdad, Mago, y vos estabas de testigo ocular de toda esta historia! Hoy todo esto que cuento parece más simple porque somos más grandes y porque el paso del tiempo le da más consistencia a aquellas cosas que nos fueron pasando, no? Pero en el momento del pleno quilombo uno se guía por intuiciones, avanzando a ciegas, y la cosa no termina de cuajar nunca hasta que te decidís por entero a tomar un camino. Y en eso estábamos y en eso estamos siempre, en distintas etapas y situaciones de cada vida. Cariños. Qué bueno que estés por ahí, leyendo nuestros recuerdos!
Ay! que momento el mío para leer esto tuyo.
Ojalá me cruce yo con ese alguien especial que lo tenga tan claro, y que sepa con certeza lo que quiere.
Evidentemente te supo esperar…. la tenía re-clara!
Me da por sentir algo asi como dice la canción… nostalgia por lo que nunca jamás sucedió.
Seguir intentando!
un beso
Ana, a veces encontrás la persona correcta, pero en el momento incorrecto. Yo aprendí muchísimo con estos momentos de crisis en los que algo funcionaba pero otra cosa no, porque las cosas rara vez pueden ser perfectas. Y siempre creí en el “seguir intentando” hasta que todo pueda converger “de alguna manera”: uno, el otro, el momento. Es mucho lo que se tiene que dar para vivir una historia de amor y por eso yo creo que son verdaderos tsunamis en la vida de una persona. Son cosas muy raras, milagrosas y a veces es difícil estar a su altura. La nostalgia es parte de la vida amorosa de todos, ya vas a ver… porque esta historia continuará! (es largo para un solo post, por eso la partí en tres).
Aunque escuche esta historia una y mil veces, no deja de emocionarme el volver a escucharla, sobre todo tan bien plasmada en palabras, muero por el proximo capitulo, aunque conozco …. el final??? o deberia decir el principio????…. Excelente Vero!!!!
Lau, es que siempre la conté toda desordenada y en medio de cafés, libros, pañales, pancitos con leberwurst… no es lo mismo! Besos!
dale invitanos a comer esospancitos y nos contas el final de la historia !!!!!!!
dale que tengo intriga por saber como sigue ! (o quizas estoy mangueando unos mates con pancitos??)
Es un mangazo, y poco sutil, definitivamente! Porque la historia la conocés más que bien! OOkkéi, ya arreglaremos para cuándo, pero… tiene que ser mate?
Café, hagamos café con pancitos.
ups…….. tanto se notò ?
muchas cenas con muchas bebidas me tendràs que dar para pagar tanto sufrimiento de tu actual esposo !
Antes de tantas bebidas y cenas… veamos el final de la historia, Mago!
espero ver el final de la historia dentro de 50 años o mas….. (mi suegro tiene mas de 90 y sigue vivito y coleando y controlando a su nena !)
jaaaa! Bueno, no te vamos a hacer esperar tannnto! Veamos el final de estos posts (son 3 en total, faltan 2) para ponernos de acuerdo y arreglar el día para una cena acá en casa todos juntos (te cambio definitivamente eso de los mates, eh?)
¡Aguante el Gol justiciero de Cucurullo!
Recordemos que en esa época era un Fiat 147 (la “coupé italiana”). Suena más justiciero todavía, no?
recuerdo nuestras peleas, cómo me odiabas !!
Ufa, otra vez haciendo magia, vos? (fue tu ironico saludo en alguna que otra reuniòn)
y si, somos los mismos de siempre (fue mi ironica respuesta)
y nuestras miradas se cruzaron como sables de la Guerra de las Galaxias !!!
que tiempos aquellos !!!
Todo eso también pasó? Midió… Es que ya son muchos los años compartidos, entonces una ya se va olvidando. Lo que sí te puedo decir es que mi mirada a lo Guerra de las Galaxias pudo haber tenido que ver con que tengo miopía & astigmatismo y vos sos muy alto, ja! En fin, ya somos amigos y lo pasado pisado, Mago… excepto que quede escrito en algún post!
Vero…un gusto leerte! escribis en primera persona con la misma inteligencia y estilo que cuando escribis sobre “otros”, tarea mucho más facil seguramente, ¿no?
Gracias por compartir estas experiencias, me gusta mucho seguir tus relatos y más aún cuando se trata de historias reales y del corazón!! Besos!
Gracias, Patri! Escribir sobre una misma es dificilísimo, sobre todo porque siempre hay otra gente implicada, y porque los sentimientos son, a menudo, complicados de exponer: son muy íntimos y a veces el oxígeno del aire de la blogósfera puede achicharrarlos… ja! Pero por otro lado, pienso que al escribir sobre todo esto que me pasó deja de ser “esto que me pasó” simplemente, porque rescato una parte muy importante de mi vida que me define y que me hace ser como soy ahora. Por eso lo cuento. Besos, Patri.
totalmente,
pero pisar el pasado te va costar mas de una cena con Lemon Pie !!
Por favor no adelanten nada que yo a Vero la encontre hace algo mas de 6 meses gracias a una a
miga y ni siquiera la conozco personalmente,ni comparti pancitos con lewer,asi que estoy en ascuas con esta historia.Molina eso no se hace….encima que estoy esperando que llueva y sople del sudeste ahora se agrega esperar hasta mañana y lo que es piorrrr el final del viernes! Tenia razon el dueño del 147..sos jodida eh !! jajaja.
pd: entre nos. vos tambien la tenias re – clara pero el miedo no te dejaba pensar.O me equivoco? Mira que de eso algo te puedo contar.
Gaby, entre vos y yo, un comentario técnico: tenía un cagazo marca cañón! Y la verdad, yo creo que el miedo nos hace ser jodidos a veces -sin querer, ni ser de por sí la reencarnación de Kruela, no?
PD: yo escribí toda la historia de un tirón y el post me marcaba dos mil ciento y pico de palabras… me iban a matar si posteaba todo eso de una sola vez! Por eso partí la historia en tres, para no cansar a los amigos ni anclarlos en el blog tanto tiempo (acá hay unas seiscientas palabras, en este post de hoy. Más razonable, no?).
To be continued….???????(nooo Vero…no podes hacernos esto!!)
Esta historia viene de película!!
Espero el segundo capítulo de “”Vero, “LOST” in love”" mientras me quedo mordiéndome las uñas :p
Cariños
Jaaaa! Mañana va el segundo post de “Lost in Love”, prometidísssimo! En estos tres episodios estaría, condennnsaddddo(?), todo lo que no pude contarte en esa cena en Puerto Madero (no nos dio el tiempo, darling!). Cariños.
$5 el DVD con los tres episodios de “Un nuevo comienzo” (incluye comentarios de su familia, galería de fotos y ‘reenacting’)
OFERTÓN!
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Enviamos a domicilio!
Pedidos a patriciomolina@gmail.com
Y sí, claro, siempre hay un hermano que tiene a su cargo la red de comercialización del “producto”, jaaa! Besos, Pato, y ponéte a estudiar, que por acá no vas a ganar un mango… Esto es una charla entre amigos, y la mayoría ya sabe la historia.
Si bien mago de alguna manera ya contó el final, quiero saber cómo sigue…
¿Por qué será que a veces nos hace falta que nos cierren la puerta en la cara y nos digan “basta”? Vaya uno a saberlo. Pero desde ya le digo que estoy segura de que valió la pena.
¡besos más que acalorados!
Este Mago… es el típppico amigo de tu marido que está siempre ahí, cual abogado penalista, che, reclamando los derechos del “acusado”… jaaa! Pero, bueno, Milenius, el punto es que a veces no es el momento para “LA” historia con una persona. Era “LA” persona para mí (y lo es, de hecho) y espero que yo lo sea para él, -pareciera que sí, según los últimos sondeos
-, pero el momento era jodidísimo para mí -emocionalmente, se entiende- y yo no estaba a la altura del comienzo de esa relación (ni siquiera físicamente: el señor mide 1,89 y yo apennnas le arranco 1,59 al centímetro… ja!). Cariños.
Parece que el recuerdo del taller Laisequiano hubo de insuflar renovadas ínfulas pa’ que la bitácora VeroMoliniana se lanzase con esta entrega en tres partes.
Y aquí (en esta entrada), se respiran jirones de vida.
Vale decir no es un cuentito e’ merda, ande uno escribe, lee, revisa, y luego borra a piacere, como pa’ que quede lindo, vio?
No, este post es corajudo.
De esos que le ponen el pecho a las balas, y huelgan en la web, la autora se pone firme, y relata hechos con fuerte convicción.
Hoy leídos en tres actos, pueden sonar como una bella historia, pero en el diome, haber estado allí en la cosa .. que lo tiró.
Algo así como transitar el pasaje de Drake en una chalana: agua por un costado, por el otro, por arriba y por abajo.
Y uno preguntándose ¿quién me mandó navegar estas aguas?
Un poquitico así es la vida. La felicidad ha de ser algo que se logra con tiempo, y de a poco. Con avances, paradas y retrocesos, pa’ que luego el vagón siga avanzando.
Y lo bello (como en un viaje), es el camino, el transitar. Andar por la vía, equivocarse de ruta, repasar mapas, preguntarle al resto de la tropa, pelearse por la música elegida (o por la ventanilla según edades), por el mate mal cebado, y alegrarnos infinitamente porque el cuis que se cruzó logró llegar al otro lado del asfalto.
Mais, para llegar a poder apreciar todo esto, simplemente (ni mas ni menos), es necesario lograr escapar de los pensamientos encorsetados. Y esa es otra batalla.
Ay, Quique, qué buena forma esa de escribir esto que escribiste! Vos estuviste ahí, también, peleando por cruzar del otro lado del asfalto? Creo que son momentos que todos atravesamos de una manera u otra, no? Distintos detalles, las mismas batallas. En el “diome” fue muy duro y me hizo crecer muchísimo, también. Los diomes asssí son. Este blog es muy anárquico, ya todos nos vamos dando cuenta, de Laiseca pasamos a la vida mesma & autobiográfica y de allí veremos, nadddie lo sabe…