
- desvestirte frente a al médico para que te revise (ni hablar si fuiste de improviso a una guardia, así que estás sin depilar y con ropa interior turquesa con voladitos).
- recién despierta y sin haber tomado el primer café de la mañana, recibir un llamado telefónico del Call Center de “Servicios de Banda Ancha Barata” para ofrecerte una promo im-per-di-ble plagada de cifras y datos técnicos.
- cuando estás cotorreando en un grupo numeroso, vos decís algo y nadie te escucha. Lo repite otro a los cinco minutos y todos asienten con la boca abierta: suena como la Verdad Revelada dicha por boca de un… grabador, pero a los demás les parece que Así Habló Zarathustra.
- cuando en medio de un logro importante se te acerca alguno a felicitarte calurosamente, como si te conociera de toda la vida… y vos no tenés ni la más mínima idea de quién es.
- cuando en medio de un quilombo importante se te acerca alguno a consolarte mostrando empatía y emoción, como si te conociera de toda la vida… y no tenés ni la más mínima idea de quién es.
- cuando te cuentan un chimento vulgar y malintencionado sobre una persona que vos apreciás de corazón.
- ver una película con escenas zafadas mientras comés pochoclos con tus hijos, padres, tutores o encargados.
- decir “te quiero” y que el otro te responda “gracias”. Punto final. Cambio de tópico y ahora de pronto están hablando de política, programas de televisión o el último episodio de la vida amorosa de Perengano.
- cuando alguien te da muchos rodeos para contarte algo personal, te hacés una película infernal y cuando se decide y te lo cuenta te parece una idiotez marca cañón. Te lo quedás mirando con expectativa, a ver si la cosa continúa hasta llegar a lo complicado de la historia. Pero no, el cuento terminó, era eso nomás: que la madre era de escorpio y éése es un signo jodido del zodíaco. (?)



Decir “te quiero” y que te respondan “gracias” es bien fuerte!!! pero que practica para aprender a tomar propia responsabilidad por lo que sentimos y dejar que la otra persona sea libre de contestar lo que quiera no?
Y definitivamente el ultimo es super incomodo!
Cuando estás con un grupo de amigos y de repente ves a alguien con un ridículo atuendo y te empezás a reir y lo comentás y esa persona “ridícula” se acerca y saluda a uno de tus amigos. En este caso tuve la suerte que mi amiga pensaba lo mismo que yo a cerca del atuendo de su tía..
Si Verónica, lo del chimento vulgar (sencillamente) es fatal.
Quizá porque lo negativo de estas cosas, es enterarse de cosas que a uno (probablemente) no le interesen, y de paso, intoxicarse (involuntariamente).
Agrego dos.
Una se deriva de la info que nos brinda facebook.
Con esta herramienta, uno se entera de cosas varias, entre otras, fechas de cumpleaños de conocidos (llamarlos amigos es un exceso).
Hete aquí que así me anoticio del cumple de una dama, y durante el transcurso de la matina, me cruzo con el dorima por la lleca, y le pregunto si le compro el obsequio a su dama.
El tipo me mira un tanto extrañado, y me pregunta de que le estoy hablando. Percibo en su mirada un dejo de asombro/sospecha/duda. ¿Cómo sabe este gaucho que mi jermu cumple hoy? ¿Por-qué me pregunta por el regalo? ¿Habrá algo entre ellos?
Pa’ colmo na’ que ver, pero estas cosas que la red hace públicas o compartidas al menos, deben ser manejadas con suma prudencia. Otrora, uno se expone innecesariamente.
Esta es una incomodidad facebookiana/moderna.
También las bitácoras (vulgo blogs), en sus comentarios pueden darnos vuelta la intencionalidad de una entrada y dejarnos algo mas que incómodos, tirando a culo al norte en medio de la ruta 3 a mitad de camino entre Madryn y Trelew.
Claudia, ES CIERTO lo que decís! Es bien fuerte y hay que hacerse cargo de lo que uno siente y se acabó. Pero a mí me cuesta un poco -limitaciones, limitaciones, qué cosaaaaa!- ese “cambo de clima” abrupto cuando se exponen los sentimientos, por eso lo incluí en esta lista. Ahora ya sabés todo lo que me falta practicar para dejar de sentirme incómoda en una situación así!
Betiana: UUUUy! eso es nefasto. Para un premio al “Tragame Tierrrra, Tragame”. Me debe haber pasado y me debo haber olvidado. Késuerte tengo.
Quique, el féisbuc es una trampa virtual que te permite conocer intimidades de gente totalmente (o casi) desconocida… ja! Me imagino la cara de tu amigo Ciber Otelo – Siglo XXI.
Los comentarios ueden ser muy caprichosos (a veces tanto como el post mismo, ja!), pero son “el” divertimento de muchos blogs, eh? Porque a menudo el cambio de tono que contrasta con la entrada original es muy enriquecedor, o la polémica que se arma, o el giro totalmente diferente que toma el asunto… todo eso está muy bueno! Pero sí, hay que aprender a convivir con esa diversidad, a veces inesperada. Cariños.
COMPARTO CON VARIOS……..LO DE DECIR TE QUIERO Y QUE TE DIGAN GRACIASS!! ES BUENISIMO!!! ESTA AL TOPE DE LA INCOMODIDAD!!………….
EL SILENCIO EN LA MESA EN LA NOCHE EN QUE TE LLEVAN A CONOCER A LA FAMILIA DE TU NOVIA……..ES INCOMODISIMO!!!!…..ME PASO!…..Y QUE NI SE TE OCURRA HACERTE EL BANA CON UN CHISTE PARA ROMPER EL HIELO Y QUEDAR EN ORSAI CON TODOS MIRANDOTE CON CARA DE NO ENTIENDO LO QUE QUERES DECIR……TRAGAMEEEE TIERRAAAA!!!!
Javi, en la casa de una novia te bajaron el pulgar???!!!! Eso está al tope de la incomodidad también, sin dudas! Suegros y suegras potenciales pueden hacerte pasar esos momentos “de luxe”, jaaa!
Uy! creo que hay una colección larguísmas de esas situaciones…
encontrarte con la madre de un compañero de tus hijos y no acordarte como se llama, ni ella ni la criatura.
preguntarle a una persona que hace bastante que no ves por la madre o el hermano y que te contesten que se murió.
que te inviten a cenar y no te guste la comida, y encima que sea de la que ni disfrazada ni envuelta en tres toneladas de pan podrias comer.
La de decir te quiero o te extrañé, y silencio de radio del otro lado, si , es mortal…. pero por suerte uno va aprendiendo que no todos tienen la facilidad de expresarlo y se alegra por poder decirlo uno.
cosas que pasan!!!!+
un beso y buen inicio de semana!
Ana, lo de que la gente se muera no deja de asombrarme. Por eso cuando me responden “se murió” me parece terrible, me queda la sensación de ser una grosera por andar sobreviviendo al pobre y encima estar parada ahí, con la boca abierta, diciendo “shonosabíanada, mirávos…”. Feo.
Comida incomible, se come igual. Sinó es desprecio. Eco de consejos familiares en la más tierna infancia. No se olvidan, no? La reversión de esa conducta te vuelve más delgada, pero lleva años de terapia!
Lo de bancarse el haber dicho “te quiero” y no tener la respuesta esperada,también: va derecho a la cuenta bancaria de los colegas de Freud, sin escalas!
Genial Verónica, y mira que el ascensor con desconocidos ya es incómodo… de que hablas?: Obvio del clima. Un abrazo, Victoria
Victoria: es moooy incómodo, claro! Yo sólo saludo -escueto- y me dedico a mirar el suelo hasta llegar al piso en que tengo que bajar. O anclo la mirada en el televisor empotrado en la esquina (si es que tiene uno). Hablar? Nah. No puedo!
Cuando le decís TE AMO a esa chica con la que saliste varias veces y estaba “todo bien” y ella te responde: “Pero yo te quiero como amigo”. Perdón por ser tan autoreferencial ja!!!
Ahhh, Pablo! Hoy en este blog estamos a full con los clásicos!!! jaaa! Es verdad, ofrecer el botín de oro y que el otro sólo quiera de vos un mocasín. Es una situación bien incómoda, de las que ganan un lugar en el podio. Sí, señor…
Bueno, veo sin lugar a dudas que la del “TE QUIERO” “GRACIAS!”
o “YO TAMBIENNNNN” con n l+prolongada de compromiso de respuesta es “top of the list” indiscutible.
Agrego una que acaba de pasar hoy.
- Pero escuchame, quien fue el imbecil que te dijo semejante pelotudez?
- Mi mamá
Ejem!
jaaaaaaaaaaa!!!!!!! Pobre ese hijo/a!!!
Please, Marce, ahora no me digas “es mi hijo/a” porque sería otro momento incómodo cual viaje en ascensor etc. etc., ok?
Subir al ascensor con desconocidos ya tiene tela… pero subir con un vecino/a -que lleva años compartiendo el mismo número de portal que tú- y sólo ser capaces de hablar del tiempo, ¡ni te digo!
¡¡¡Muy buena la serie de reflexiones!!!
Zilniya: es verdad, hay gente con la que pasan los años y no hay caso, solamente puedes hablar del tiempo con ellos. Y otros que conocés desde hace instantes y ya tenés un mundo en común. Es rarísimo ese tema de las relaciones personales, las afinidades, las sintonías… no? Cariños (y gracias por tu comentario!).
Situaciones incómodas hay muchas sin dudas. Algunas más clásicas y otras para esconderse bajo la tierra. Un viaje en ascensor puede ser muy largo pero no deja huellas, pero quedar inmortalizado en una situación ridícula y por propia culpa…
Para exorcizarla, cuento una. Siendo padrino de casamiento de un gran amigo, volvía apurado del ñoba al escuchar el vals, al llegar al borde de la pista, mi mujer me indica que es mi turno para bailar con la novia. Embalado como venía fui a cumplir mi deber aunque fui rechazado casi a patadas (aunque con una amable carcajada) por la novia que esperaba como correspondía a su padre, ¿o era a su novio? Ni ahora lo sé! Cómo no iba a equivocarme? Pero quedar al borde de la pista esperando mi turno, con la cola entre las patas…todavía no me atrevo a mirar el video…
Hacer cola es incómodo. Y hacer cola para bailar con la novia (de otro, y en un casorio) debe ser aburrido. Pero además tener que esperar para bailar con la chica de blanco después de haber hecho un papelón, eso es tortura! Debería estar prohibido por la Convención de Ginebra. Y me parece sano que uno tenga algún pudor con sus propios papelones y no los ande mironeando cuando, ENCIMA, están filmados!