Monthly Archive for Diciembre, 2009

La lista de los deseos (bien biennn detallada)

año2010 Hoy me pasaron un dato: al Universo hay que pedirle los deseos en forma bien detallada y concreta. Nada de “salud, dinero y amor”, porque el Supremo Fulano Cósmico no puede hacer un cuerno con cuestiones tan generales, así que Él (o Ella) podría tomarlo como una especie de “piedra, papel o tijera” o cualquier otro comodín de esos que siempre nos salvan en los juegos de naipes, pero que acá no, no dan lo mismo.

Hay que pedir los deseos para el nuevo año, entonces, con la misma descripción parsimoniosa con la que yo entraba al almacén cuando era chica y decía: “Buenas tardes, Don Mingo, necesito doscientos gramos de jamón, pero dice mamá que le recuerde que jamón no es lo mismo que paleta porque ella no quiere paleta, sabe?”, así, al detalle, cuali y cuanti, para dejar el asunto bien en claro desde el vamos.

Entonces yo, que siempre fui una alumna aplicada para estas cuestiones y para tantas otras -menos para Educación Física-, me puse a pensar y descubrí que tengo estos deseos para compartir con ustedes en el momento del brindis:

- Para mi país: un candidato a presidente al mejor estilo Lula, que se venga perfilando tranquilamente el año que viene para que yo pueda votar algo como la gente en las próximas elecciones.

- Sobre mi familia y mis amigos: que siempre sean de ésos que si tienen que elegir entre comprar una remera trucha de Louis Vuitton por treinta pesos, y una de algodón sin logo que cuesta lo mismo, elijan la segunda, por el simple hecho de que les importa un comino el enrostrar falso y berreta. La inteligencia al poder para los míos, todos los años. En el 2010 también.

- En vez de “dinero” así a secas: que todos podamos ahorrar un 20% de nuestros ingresos, después de haber gastado en todo lo necesario. Ahí vale que hagamos un esfuerzo en analizar qué es necesario y qué no lo es, pero una vez definido con cierta objetividad, que el Universo y el Ministerio de Economía hagan el resto.

- En vez de “salud”: que cuando nos hacemos esos megachequeos, nos den razonablemente bien y sin sobresaltos. Ok, tendremos que ser proactivos e ir al médico de vez en cuando, pero una vez cumplido ese requisito protocolar, que los laboratorios estén de nuestro lado y las noticias sean todas buenas, como las del canal de televisión afín al gobierno.

- Bajando al detalle el temita éste del amor: que todos encuentren a su media naranja sin necesidad de cometer bigamia, y que una vez que la tengan ahí cual materia dispuesta, que dejen el exprimidor de lado para saborear lentamente el contenido: no hay que presionar tanto, mis queridos, lo bueno siempre va saliendo a su ritmo. (No atosiguéis, y tendrán jugo para rato).

- Que podamos hacer muchos viajes alrededor del mundo, para aprender de veras a ser tolerantes, y otros tantos más allá de las estrellas -imaginación mediante- para no volvernos insoportablemente materialistas.

Y eso es todo. Bien al detalle, como me dijeron que haga. Chinchín y feliz 2010.

Zensurfismo

lamitadelvasolleno

Qué tal ha sido este dos mil nueve para ustedes? Bueno, malo, regular? Tachen lo que no corresponda.

A veces etiquetamos demasiado fácilmente los sucesos de nuestra vida, los status, los “mientras tanto”, pretendiendo congelar en el aire esos movimientos naturales que tiene la vida para agenciarse de lo nuevo. El cambio se compone, con frecuencia, de un continuo deslizamiento que tiene la gracia de un bailarín pausado: no ostenta el ritmo espasmódico de un ejecutivo histérico frente a la máquina de café de la oficina.

Habrá que aprender a bailar los cambios con gracia y paciencia. Este año fue bueno, fue malo, fue regular? Este año seguramente se fue dejando un tendal de buenos momentos, algunos harapos sucios también, de los que hemos aprendido y que no por nada han pasado por acá. Definitivamente.

Yendo más profundo, les cuento que tengo sueños viejos con los que ya me he encariñado y esperanzas que llevan varias reencarnaciones. También tengo algunos proyectos nuevos y unas pocas ilusiones que me propuse soltar, porque ya no concuerdan con este momento mío o con los cambios que me han traído los años. Y todo ese paquete de expectativas mutantes va acompañando los sucesos que me trae cada nuevo tiempo, ayudándome a vivir la vida cotidiana de la manera más lúcida y acercándola a lo que realmente quiero para mí. Por lo menos, esa es la idea.

Proceso bien flexible éste, como un mar cambiante que se desparrama frente a la misma playa de siempre. Y a través del movimiento cadencioso del ir y el venir de la marea, con su eterno flujo y reflujo, sístole y diástole, la vida me ha arrojado un regalo muy positivo a las orillas de este 2009: este blog. Que nunca estuvo ni siquiera en mis deseos, ni en mis planes, ni en mis sueños. Ni pudo haber estado, porque yo no sabía lo que era un blog hasta mediados de este año que se va. Lo empecé como un ejercicio de un taller de escritura. La consigna era -y sigue siendo- tratar de escribir todos los días. Sentarse un ratito y sacar afuera algo de lo que uno piensa, siente o quiere compartir. Un mecanismo más para integrarse, para expresarse, para dejar una huella o convertirse en alguien un poco más auténtico.
bailar
Lo bueno de hacer este tipo de actividades es que te permite enfocarte en lo que sí podés hacer por vos mismo y que no depende de otros. Ya sea escribir, aprender a tocar el violín o bailar tango, es un momento de placer absolutamente personal y que no está encadenado a los avatares del destino. No te dio bien tal examen de triglicéridos y tenés que hacer una dieta? Bueno, no lo tenías pensado, pero por ahí andarás durante las próximas semanas, viviendo a pura ensalada y eliminando los quesos de la cena. Hubo una reestructuración en tu empresa y no sabés cómo queda definido tu puesto? Tendrás que esperar a ver qué pasa, llegando temprano a trabajar y poniendo tu mejor cara. Hay cosas que suceden y que dependen más de tus maniobras personales, y otras que menos. Pero lo que seguramente depende cien por ciento de vos y mejora tu calidad de vida, es enfocarte en hacer aquello que te gratifica y que nadie más puede hacer por vos.

Descubrir esas actividades y ponerlas en marcha hacen que, al terminar el año, uno se sienta un poquito más a gusto con su vida y más definido en lo que realmente es importante y lo que no. Más allá de todo lo otro que anda dando vueltas y que depende del destino, de la suerte o de los dioses. Y que merece tildes, cruces, tachaduras o enmiendas.

Sobre los buenos augurios navideños con Richard Clayderman de fondo

coliseo

“Roma me había preparado un triunfo, que esta vez acepté. Ya no luchaba contra costumbres al mismo tiempo venerables y vanas; todo lo que saca a la luz el esfuerzo del hombre, aunque sea por un día, me parece saludable en un mundo tan dispuesto al olvido.” (”Memorias de Adriano”, Marguerite Yourcenar, trad. J. Cortázar).

En estos días, vi con cierto asombro cómo algunos amigos del Facebook escribían en su status que agradecerían que no les enviaran más tarjetitas navideñas o arbolitos de navidad u otros de esos objetos muy “noche de paz, noche de amor” que pululan por estas fechas. Entiendo que si tenés cinco mil amigos y todos te hacen una docena de clicks en “enviar mensaje navideño” estás listo, pero sospecho que en mi ejemplo estoy hablando de algunos con más pulgas que miles de amigos en el Facebook, eh?

Miren, yo no soy la Santa Patrona de las Tradiciones Navideñas, créanme: este año me harté de haber usado en el pasado tanta mayonesa en el menú y apliqué toda mi creatividad en variar los platos que se sirven bajo el muérdago, pero tampoco me gusta que la gente pseudo sesuda se vuelva pedante con lo que por ser tradicional “es siempre lo que es y anda siempre con lo puesto”, diría Serrat. Justamente por eso el kit navideño (con muchos saludos, besos y abrazos, mayonesa y nueces y turrones y Fresita bien fría) es auténticamente nuestro, nos guste o no. Negar tres veces nuestras tradiciones es como negar a nuestra familia -o nuestro pasado- con el oscuro deseo de mostrarnos más cool para unos pocos que no nos conocen de antes. Lo que a mí me parece poco auténtico y al reverendo gas butano.

Ok, concuerdo en que muchos de los saluditos navideños o de buenos augurios para el año entrante son un poco kitsch, pero en el fondo reflejan la intención de empezar con el pie derecho una nueva etapa de la vida. Y ese sano objetivo, vano o sincero, no estaría mal que fuera recibido por nuestra parte con buena educación y una sana alegría. Si Adriano, ya maduro y con el Imperio Romano a sus pies, pudo tener ese gesto de grandeza, no entiendo por qué nosotros no podríamos hacerle ese cumplido -el de la humilde gratitud- a unos pocos amigos virtuales.

Que tengan un lindísimo Año Nuevo, mis queridos… O prefieren que los salude con una presentación en Powerpoint con musiquita de Richard Clayderman? Miren que tengo algunas, eh?

Estadísticamente hablando

arabe

- India es el país con mayor cantidad de lenguas. De las 4.400 diferentes que tiene nuestro mundo, 845 se hablan en la India.

- Hoy por hoy, hay alrededor de 64 alfabetos distintos en los que se lee y se escribe.

- El 14% de la población mundial habla mandarín.

- El centro de la industria cinematográfica mundial está en India, no en Estados Unidos (oíste hablar de Bollywood?).

- El país con mayor producción de artículos manufacturados es China. El sitio más soleado del mundo es Sudán (donde en promedio está nublado durante 80 horas al año), y la isla de Java es el lugar con más tormentas (322 días anuales).

- Los restos de la ciudad más antigua del mundo se han encontrado cerca de Jericó, en Israel. Los historiadores piensan que 3.000 personas vivían en aquella ciudad en el año 7.800 a.C.

- Damasco, la capital de Siria, tiene una antigüedad de 4.500 años, y es la ciudad más antigua de las que todavía existen.

Me encanta leer o saber estas cosas en esos momentos en que se me da por pensar que soy o estoy en el centro del mundo. O que todo es de determinada manera para el Universo entero, y que no hay otra forma de verlo. Es bueno enterarse de que el planeta es mucho más de lo que vemos -o creemos ver- con nuestros ojitos inquietos. Y así fue en el pasado. Así será mañana y pasado mañana también.

Saludos a todos, en este día de Navidad, desde este humilde rincón del mundo.

Que pases tu mejor Navidad, donde quiera que estés

peace and love

Festejes clásico o moderno, Navidad blanca o repleta de palmeras. Con tu gente de toda la vida o algunos que apenas hablan tu idioma. Como sea que venga tu Nochebuena, espero que puedas disfrutarla y rescatar su sentido. Celebramos un Nacimiento: hubo un momento histórico que se llenó de esperanza para un pueblo, por motivos espirituales -y de los otros también-. Hubo la posibilidad de un nuevo comienzo y un sueño colectivo y una fe distinta y todo eso que ocurre cuando Un Hijo Nace y se resignifica con él el sentido de un milagro, un destino y una revelación.

No está en mí hacer un post teológico, lo tengo clarísimo. Pero cómo me hubiese gustado presenciar ese misticismo desnudo de los primeros cristianos, que con su fe candorosa y en el lenguaje más llano del mundo supieron hablar de esperanza, respeto y amor al prójimo.

Fueron ideas muy revolucionarias que se desparramaron por allá lejos, entre los más pobres (recordemos que el cristianismo es en su origen la religión de los humildes), y por acá cerca también, incluyendo a los más pobres de la boca para adentro.

Te envío un cariño gigante. Ojalá que pases una excelente Navidad en su significado más profundo: que renueves las esperanzas, que en este día tengas muchas razones para seguir reivindicando tus sueños. Que puedas creer que un Dios nace en un pesebre. Es más, que de pronto descubras que un pesebre es el mejor lugar del mundo para que un Dios venga a nacer. Porque ese es el momento en que todos los hombres nos damos cuenta de qué cosas son verdaderamente importantes, y qué otras cosas no importan casi nada.

Eternos Inseguros

eterno inseguro Son esos señores que necesitan que les digan constantemente lo mucho que valen, o esas mujeres que quieren saber todo el tiempo si están lindas o flacas (fundamentalmente, flacas).

Son los que analizan todos los detalles tantas veces antes de tomar una decisión, que cuando finalmente se deciden igual quedan fuera del juego. Son los últimos en entender el chiste y los que habiéndolo entendido, así y todo necesitan que se lo expliquen (para estar bien seguros).

Son los que se divorciaron hace mil vidas pero nunca descartan volver con la ex (que ya está casada nuevamente y tiene dos hijos y un hámster con su nueva pareja). Los que van a cambiar de trabajo desde que se graduaron en la universidad, pero ahora que están por jubilarse les da “no sé qué” dar vuelta la página.

Son los que quieren tener hijos, pero no creen que este mundo sea un buen lugar para ellos, así que postergan la decisión hasta que les llega el momento de saltearse la paternidad: ya es tan tarde que conviene que directamente se dediquen a tener nietos. Son los que viven como adolescentes cuando ya peinan canas (o peor aún, se han quedado pelados). Los que no asumen compromisos porque atan, ni su libertad porque es muy riesgosa.

Son los eternos disconformes, los socios fundadores del club “Parálisis por Análisis”, los consultores ad honorem que siempre tienen un consejo prudente para obsequiarle a los demás, pero que no se convencen ni de qué hora es si el dato se lo pasa otro fulano.

Son los que consideran a cualquiera un extranjero, aunque haya nacido a dos cuadras de su propia casa. Los que encuentran una aguja en un pajar y siempre pero siempre se pinchan con ella. Los que creen que las desgracias pueden sobrevenirles únicamente a ellos y se las arrogan precipitadamente, de presumidos y egoístas que se vuelven con el oscuro propósito de justificar que la moneda siempre cae del lado equivocado.

Para ellos, para los Habitantes del Eterno Desconsuelo, va mi deseo de que este Año Nuevo les cambie la cara, el humor y la energía. Que los destierren de la Patria Melancólica de la Acidez Frecuente y se suban al tren de los que disfrutan de lo que queda de tiempo de juego sin volverse insoportables.

Reglas de Comportamiento de una Chica Topísima en las fiestas familiares

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- Llega a la cena de Navidad de la mano de su novio, tutor o encargado (o eso presumís, al menos, porque algunos de sus novios tienen edad para ser su padre), pero nunca te enterás del nombre de su nuevo amorcito: el señor es “chuchi”, “pipi” u “osito”. Lo que suena muy raro porque el tipo tiene más bien cara de ser millonario / mafioso veterano de Wall Street, y ni un pelo de Winnie Pooh.

- La señorita cae vestida como para una fiesta en el Alvear, de mini vestido dorado y stilettos furiosos, cuando vos le avisaste mil veces que iban a hacer un asado en el quincho. De hecho ahí están todos, de jeans y remera, comiendo choripanes y haciéndole el aguante al asador.

- Nunca, pero nunca, se ofrece a lavar los platos: se queda secreteando a solas con su Winnie Pooh Pelado & Embolado en el rincón más oscuro del jardín, mientras vos y las otras “gilastrunas como una”, con guantes de goma y esponjita, lavan los platos de madera y los cubiertos Tramontina en la cocinita que está al lado de la parrilla.

- No come helado, ni turrones o pan dulce, pero se la pasa “picoteando” los chocolates suizos que guardás en la despensa. Te explica que los encontró de casualidad, mientras buscaba servilletas de papel para llevar a la mesa (”porque faltaban”, agrega con la boca llena y en tono de reprimenda).

- No trae nada para compartir en la cena, pero acapara la conversación durante la comida entera enrostrándote la bodega que tiene su padre (el verdadero) o los maravillosos viñedos que tiene el que podría ser su padre (Winnie Pooh Pelado, sí, acertaron).

- Cuando se despiden (ella y su amorcito), te informa que lamenta muchísimo no poder venir a cenar con ustedes el 31, pero Pipi va a llevarla a Río de Janeiro para festejar Año Nuevo, así que espera que la pases re-lindo… en el quincho.

- Antes de irse, mete la pata hasta el fondo y le sermonea a tus hijos “Qué lindo todo lo que les compraron esta Navidad! Tienen que agradecerles mucho a sus padres que son tan buenos con ustedes…” cuando vos hace ya dos horas que te habías metido debajo del árbol en cuatro patas para que no te vieran esconder los regalos “de Papá Noel”.

Una semana para tomársela con calma

todosdescansan Mis queridos Supermanes y Superwómanas, les deseo una semana plagada de paz y tranquilidad. Tal vez parezca un deseo algo humilde o ingenuo, pero yo creo que es un buen comienzo. Todo lo demás sospecho que vendrá justito detrás de estas dos premisas.

Además, como dice una amiga mía: “Cuando Juan habla de Pedro habla más de Juan que de Pedro”. Así que ya saben ahora que ese deseo corre para mí misma, también. Quiero tomarme todo el balurdo de estos días con calma, disfrutar el ritmo distinto de esta semana que se lleva puesta la rutina y, sobre todo, entrenar la capacidad de discernir lo importante de lo que no lo es. Exigencias del trabajo -que sigue su curso y no admite muchos feriados-, menúes navideños, familia que va y que viene, la compra de regalos de último minuto (por qué siempre me faltan unos cuantos que termino comprando a último momento?). Un lindo revuelo de pendientes y tradiciones que, con todas sus excentricidades, solamente se vive una vez al año.

Así que ahí voy, dispuesta a disfrutarlo todo. Espero que ustedes también! :-)

Se Busca Pájaro Culpable

contravencion

El día que los pájaros sepan interpretar los carteles indicadores, éste de la foto será de una utilidad incuestionable. Pero en el mientras tanto: Houston, tenemos un problema.

Un problema que se lo achacamos a quién? Bueno, a veces tenemos una forma un tanto peculiar de analizar los hechos, y en una de ésas hasta puede que lo responsabilicemos al pobre bicho.

Soy una persona creyente (aunque con muchísimas particularidades al respecto que a Dios no le importan en lo más mínimo, estoy segura). Sí es cierto que rezo, con el cuore en alto y los ojos bajos. Pero también creo que el primer mandamiento para cumplir los sueños en este lado del mostrador debería ser: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Eso quiere decir que a mí me toca hacer mi parte en este asunto de lograr que mi vida fluya para donde quiero que sople el viento.

Así que la madurez que me he ganado al borde de los cuarenta me ha servido para darme cuenta de una cosa: no hay ningún pájaro que sea un jodido de su buena madre por no saber lo que dice un cartel, como no hay un otro a quien echarle la culpa cuando algo no sale como quiero. Sí hay cuestiones imponderables, otras que así fueron siempre y no está en mí modificarlas, y otras que podré asumirlas como un desafío de cambio si me interesa cambiarlas y me siento a la altura del asunto.

Hice inventario de sueños y anhelos, y también de aquello con lo que puedo contar para salir a su encuentro: la capacidad de asumir responsabilidades con alegría, la posibilidad -que existe siempre- de aceptar la ayuda de otros a lo largo del camino, y una cabeza que, como la de cualquiera, está ahí para ser utilizada con energía cuando hace falta pensar un poquito más en grande. Esos son los dones (o las reglas de juego) que todos los seres humanos tenemos, que presumo que existieron y existirán siempre. Antiguos como las montañas. Los conozcan los pájaros o no.

“Años nuevos eran los de antes!” (?)

elmisteriodelasruinas Sí, tal cual, estamos ante la reducción al absurdo de “todo tiempo pasado fue mejor.” Sucede que es momento de balance (frase remanida, pero es fin de año y las tradiciones pesan hasta para comunicarse) y en la comparación entre lo nuevo y lo viejo podemos llegar a pensar barbaridades.

Habrá que ser prudentes, tener mucho cuidado con los corchos que intempestivamente surcan el aire por estas fechas como proyectiles carnavalescos, y cultivar una mirada amorosa a la hora de concluir qué tal nos ha ido en este dos mil nueve o descubrir qué vamos a querer para nosotros en el año que comienza. Saber evaluar lo que ya pasó y saber pedir o soñar lo que aún no se vislumbra son procesos difíciles, complejos, que requieren que nuestra sesera ande en armonía con el mundo: lo que soñemos será lo que, si somos coherentes, trataremos de materializar durante el nuevo año.

Entonces: de este año que pasó, qué sucesos evaluaremos como buenos y qué otros como malos? Qué pediremos para el próximo?

Sería genial que pensemos un rato y luego existamos. Las dos cosas. Durante este mes, al menos…